La CNMC considera «elevado» el pago a la industria por desconectarse de la red si es necesario

J. M. CAMARERO

madrid. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha lanzado una advertencia sobre el coste de uno de los conceptos que se incluyen en la compleja factura de la luz, el del servicio de interrumpibilidad. Se trata de una retribución que se abona a la gran industria todos los años para que se desconecten de la red eléctrica, en caso de que sea necesario para abastecer toda la demanda en momentos puntuales de alto consumo. Solo en 2017, los usuarios habrán pagado por este concepto 525 millones de euros, una cuantía que la CNMC considera «elevada».

El organismo presidido por José María Marín Quemada ha elaborado un informe en el que analiza la propuesta del Ministerio de Energía para actualizar estos pagos a la industria -firmas como Alcoa o Arcelor son las beneficiarias- así como a determinadas centrales para que sirvan de respaldo al sistema -pagos por capacidad-. Y concluye que, además de ser un servicio caro que repercute en las facturas, «apenas es utilizado». Por ello, insta al departamento dirigido por Álvaro Nadal a justificar su verdadera utilidad. En los tres últimos ejercicios, el coste de la interrumpibilidad ha superado los 1.500 millones. Y, en realidad, no ha hecho falta utilizarlo desde 2009. En 2016, la capacidad instalada fue de 105.279 megavatios (Mw) para una demanda máxima de 40.000 Mw en un solo día.

Unos 20 euros al año

La CNMC señala que es necesario introducir algunos cambios en la metodología del cálculo de estos dos servicios, debido a las «desventajas» que tienen con respecto a otras posibles opciones de operación, cuyo coste podría resultar «más económico». Un hogar paga, de media, 20 euros al año en su factura de la luz para respaldar la interrumpibilidad.

La factura de este apoyo a la red ya generó problemas entre una de las factorías que se benefician del sistema -Alcoa- e Industria en 2014. La firma amenazó con despedir a buena parte de su plantilla en Asturias y Galicia, e incluso con cerrar sus plantas por el alto coste de la luz y su desventaja en la interrumpibilidad.

La próxima subasta en la que se fijará el importe de este para 2018 se llevará a cabo entre el 18 y el 22 de diciembre. En esos días, los grandes consumidores de electricidad lanzarán ofertas por bloques. Este sistema es otro de los agujeros que ha hecho constar la CNMC en su informe al considerar que su importe (entre 504.000 y 660.000 euros) llega a triplicar al de las subastas de luz y gas.

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