Los clientes sin oficina bancaria aumentan un 34% en la crisis

Sede del Banco de España en Madrid./EFE
Sede del Banco de España en Madrid. / EFE

La mitad de los municipios ya no tiene sucursal, un 15% más que hace una década

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

1.256.590 ciudadanos. Esa es la población española que ya no sabe qué es una oficina bancaria. Las entidades financieras han abandonado su presencia física a tal ritmo que desde que comenzó la crisis esta situación afecta ya a un 34,2% de españoles más que en 2008, según el último informe acutalizado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas, elaborado por el profesor Joaquín Maudos.

La exclusión financiera se ha cebado con el 2,7% de los 46,5 millones de españoles censados. No es una cuantía muy elevada, pero refleja una realidad que, solo en el último ejercicio ha aumentado más de un 11%, en una deriva de clausura de sucursales que, por ahora, no tiene fin.

Si se mide este abandono por municipios, el 50,7% de las pequeñas localidades del país hasta 2016 ya no tenían oficina bancaria, lo que supone un incremento del 15,2% con respecto a lo que ocurría ocho años antes. Son 4.114 pueblos, de los 8.117 municipios oficiales, en los que la presencia de una entidad financiera ya no es posible.

El cierre de oficinas ha supuesto, por una parte, que ya haya comunidades autónomas en las que un 16% de su población no tenga sucursales, como ocurre en Castilla y León. En esta región, casi ocho de cada diez municipios se encuentran excluidos del acceso físico a servicios financieros. El problema también acecha a otros territorios como Navarra, donde un 7,9% de sus habitantes no tienen banco en sus localidades; Aragón -4,6%-; Extremadura -4,2%-; o Castilla-La Mancha -3,6%-. En términos de municipios, Castilla y León vuelve a encabezar este ranking, al registrar un 80% de pueblos sin sucursales, seguido por Aragón -donde un 57% viven esa realidad-, Navarra -55,9%-, o La Rioja -50%-.

Entre 2008 y 2016, las provincias que mayor drenaje de surcursales han sufrido han sido precisamente aquellas donde el solapamiento de oficinas era mayor antes de que comenzara la crisis. En Castellón han perdido el 52% de sus oficinas, seguidos por Valencia (-46%) y Alicante (-45%). En Zaragoza esta sangría ha supuesto una reducción del 47% y seguida por Orense (-46%). Por su parte, Cuenca, con un drenaje del 17%, Ciudad Real (-19%), Teruel (-21%) y Badajoz (-21%).

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