Bruselas y el BCE recuerdan los deberes a España

Fátima Báñez, ayer a su llegada al consejo de ministros de Empleo de la UE que se celebró en Luxemburgo. :: j. warnand / EFE/
Fátima Báñez, ayer a su llegada al consejo de ministros de Empleo de la UE que se celebró en Luxemburgo. :: j. warnand / EFE

Los 'hombres de negro', en su octava visita tras el rescate, advierten de la elevada deuda, del déficit y ensalzan con matices la buena salud de la banca

ADOLFO LORENTE BRUSELAS.

Ni palabra de Cataluña. Nada. La grave crisis institucional, política y económica que sufre la región que suma el 20% del PIB español no aparece por ningún lado y no es casual. No toca, al menos, no a ellos. Cataluña ya es cosa del Estado Mayor de la UE, así que palabras las justas y muy medidas. Los 'hombres de negro' de la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (BCE) visitaron la semana pasada España para pasar revista a la salud macro del país y, en concreto, del sector financiero.

En líneas generales, el aprobado es alto y viene a ratificar (tanto en déficit como reformas y deuda...) lo dicho en las siete visitas anteriores enmarcadas en el programa de vigilancia posrescate. Sí, ya van ocho... Y las que quedan, ya que seguirán hasta que se haya devuelto el 75% del dinero prestado, que fue de 41.300 millones de euros y del que a final de año aún quedarán por abonar 32.000.

La visita de la semana pasada es la segunda que se realiza este año (son dos por ejercicio) y, como se esperaba, la «exitosa» liquidación del Popular fue el elemento central del análisis. De hecho, es la primera vez que aterrizan en Madrid con este nuevo escenario ya que cuando viajaron en abril, el Popular seguía existiendo y sólo era una grave crisis. En el informe preliminar, publicado a media tarde de ayer, vuelven a felicitarse de cómo se actuó y del escaso impacto que tuvo en el resto de entidades.

Un sector, advierten, que no está en condiciones de lanzar las campanas al vuelo por las dificultades que atraviesan «algunos bancos» en materia de préstamos improductivos o el problema de la baja rentabilidad a medio plazo debido a fenómenos como los bajos tipo de interés. «Es un desafío clave para muchos», alertan.

El peor déficit de toda la UE

Lo hacen pidiendo una «vigilancia cuidadosa» y animando a «ciertas entidades» financieras a adecuar su modelo de negocio a la nueva realidad. Por otra parte, y como ya viene siendo habitual, también recuerda al Gobierno la necesidad de vender Bankia a la mayor celeridad para recuperar la normalidad.

En lo referido a la situación macro, el diagnóstico apenas ha cambiado respecto al de hace seis meses. Primero, se destaca el «crecimiento sólido y equilibrado» de la economía pero, acto seguido, vuelven a constatar que queda mucho por hacer. «Los vientos de cola que han apuntalado los esfuerzos reformistas en España y la fuerte recuperación, como son los bajos precios del petróleo, están desapareciendo», señala el comunicado de ambas instituciones.

Una deuda pública coqueteando con el 100% del PIB, un déficit que cerró 2016 con el 4,5% y un paro aún próximo al 20% son guarismos que siguen preocupando, y mucho, en Bruselas pese a que España se haya convertido hace ya dos años en la gran locomotora de la Eurozona.

«Las autoridades deben aprovechar la oportunidad que les da la firme recuperación económica para proseguir la consolidación fiscal con el fin de garantizar una reducción decisiva del déficit público y del ratio de deuda, así como reconstruir los amortiguadores presupuestarios que permitirán superar cualquier impacto adverso», concluyen.

Ayer, de hecho, Eurostat publicó el cierre estadístico fiscal del año 2016 y España volvió a sufrir una de cal y otra de arena. Lo bueno es que se confirma que, en lo referido al PIB nominal, el país ha vuelto a ser más que en 2008. Lo peor, que el 4,5% de déficit fue el más alto de toda la UE.

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