El Banco de España advierte del «escaso» incremento salarial de los trabajadores

El gobernador Luis María Linde califica de «optimistas» los ingresos presupuestarios previstos para 2018 y pide por ello «vigilar» su evolución

DAVID VALERA MADRID.

El Banco de España admite que la revalorización de los salarios de los trabajadores ha sido «escasa» en los últimos años a pesar de la recuperación económica. En concreto, el gobernador de la entidad, Luis María Linde, explicó ayer en su comparecencia en la comisión de Presupuestos del Congreso que parte del problema de la desigualdad no está sólo en la elevada tasa de paro, sino en ese alza «pobre» de las retribuciones. En cualquier caso, insistió en que esos incrementos están en línea con la ganancia de competitividad y productividad de la económica que exige un mundo globalizado.

En concreto, la subida salarial pactada por convenio en 2017 fue del 1,43% a pesar de que la economía avanzó un 3,1%. Sin embargo, Linde adelantó que parte de esa baja revalorización se debe a que los «españoles cada vez trabajan menos horas» por el aumento de los contratos temporales y a tiempo parcial, cuya retribución es menor. En cualquier caso, emplazó a un próximo informe que publicará el Banco de España en mayo para conocer más datos sobre esta evolución.

El responsable del organismo supervisor consideró, por otra parte, que los Presupuestos de 2018 presentados por el Gobierno «están en línea» con las proyecciones macroeconómicas. Sin embargo, mostró sus dudas sobre la previsión de ingresos que calificó de «optimista». En realidad, el organismo se muestra escéptico con un aumento de la recaudación tributaria del 6% este año que provocará el récord de recaudación al superar los 200.000 millones anteriores a la crisis y otro incremento del 5,1% en los ingresos de la Seguridad Social a pesar de un menor crecimiento del PIB (previsión del 2,7% frente al 3,1% de 2017) y a la rebaja del IRPF recogida en las cuentas públicas.

De hecho, Linde explicó que este comportamiento de los ingresos «significaría una respuesta de la recaudación a la actividad superior a la observada históricamente». En este sentido, en 2017 los ingresos aumentaron un 6,4% con un avance del PIB superior al 3% y sin ninguna reducción de impuestos como recogen los Presupuestos de 2018. Por tanto, el gobernador del Banco de España se mostró partidario de vigilar el comportamiento de la recaudación para «poder reaccionar a tiempo, tanto en el lado del gasto como en el de los ingresos» si se pone en riesgo el cumplimiento del déficit del 2,2% de 2018, lo que supone un ajuste de unos 10.000 millones dese el 3,1% con el que se cerró 2017. Además, Linde abogó por avanzar en la «racionalización» y «eficiencia» del gasto público, por lo que defendió una «revisión de la cesta de impuestos» para obtener los ingresos necesarios para «financiar el nivel deseado de gasto público». Es decir, evitar incurrir de nuevo en desfases entre ingresos y gastos. En cualquier caso, España saldrá este año del programa de déficit excesivo al bajar del 3%.

Más gasto en pensiones

Asimismo, el gobernador del Banco de España resaltó que el envejecimiento de la población provocará un incremento del gasto en «pensiones, sanidad y cuidados de larga duración (dependencia) entre 1,5 y 2 puntos porcentuales de PIB (unos 24.000 millones) a lo largo de las próximas tres décadas» hasta llegar a representar un 21% del PIB en 2050. En este sentido, el gobernador destacó las medidas puestas en marcha para tratar de reducir el déficit de la Seguridad Social (17.000 millones en 2017) mediante el factor de sostenibilidad -ligar la prestación a la esperanza de vida- y al índice de revalorización (subida del 0,25%), aunque señaló que si no hay aumentos adicionales de ingresos en el sistema el ajuste se producirá «a través de una disminución de la tasa de sustitución de las pensiones». Es decir, la diferencia entre el último sueldo y la prestación final.

Por su parte, el secretario de Estado de Presupuestos, Alberto Nadal, que también compareció en el Congreso, rechazó las dudas sobre los ingresos y defendió que la rebaja del IRPF se compensará por el mayor consumo. Además, se mostró «optimista» sobre lograr los apoyos necesarios para aprobar las cuentas cuentas públicas. «No hay ningún obstáculo que no sea salvable», sostuvo.

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