Unicaja gana 86 millones hasta junio, un 38% menos, por la reordenación de su negocio de seguros

FRANCIS SILVA

En su primera presentación de resultados desde que salió a Bolsa, la entidad incide en que sin este efecto extraordinario habría ganado 126 millones

Nuria Triguero
NURIA TRIGUEROMálaga

Ayer fue una jornada de nervios en Unicaja Banco, que vivió por primera vez la experiencia de someter sus cuentas al escrutinio de los inversores. A las 8.01 de la mañana, puntualísima, la entidad enviaba a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) un comunicado sobre sus resultados del primer semestre. Su beneficio atribuido al cierre de dicho periodo ascendió a 86 millones de euros, un 38% menos que la cifra alcanzada en junio de 2016, con lo que el ratio de rentabilidad sobre recursos propios (ROE) se situó en el 5,6%.

Desde la entidad explicaron que esta caída no es fruto de que el negocio vaya peor, sino un efecto contable de la reordenación de su negocio de seguros. Unicaja Banco compró a Mapfre el 50% de Duero Vida y Pensiones que compartían y ha pasado a trabajar sólo con Santa Lucía como proveedor de seguros. Excluyendo esta circunstancia extraordinaria, su resultado atribuido en junio de 2016 habría sido de 77,9 millones y en junio de 2017, de 126 millones; es decir, que el beneficio habría crecido casi un 62% y el ROE se habría situado en el 8,2%.

Estos resultados, según destacaron desde la entidad, vienen acompañados de «una mejora de los indicadores y resultados de la actividad bancaria», con un aumento del margen de intereses del 0,4% y de los ingresos por comisiones netas del 7,3% con respecto al primer trimestre. Sin embargo, el margen de intereses aún cae el 2,9% interanual hasta junio.

Los datos

7.304
empleados forman la plantilla del Grupo Unicaja Banco. La cifra se ha reducido un 5,4% en un año.
1.250
oficinas suma la entidad (incluyendo las de CEISS). Son cien menos que hace un año.

Los principales factores sobre los que Unicaja ha construido estos resultados son, según sus portavoces: «un sólido margen de intereses, que mejora ligeramente, soportado, por un lado, por el incremento de las operaciones que potencian los ingresos y, por otro, por la fuerte reducción de los costes de financiación tanto minorista como mayorista; unos ingresos por comisiones que crecen ininterrumpidamente los cuatro últimos trimestres; la disminución del 3% de los gastos de explotación, en el marco de una política de mejora de la eficiencia y de la consecución de las sinergias previstas; la reducción de las necesidades de saneamiento (tanto por la caída del volumen de activos no productivos como por los altos niveles de cobertura mantenidos): y la progresiva mejora en la aportación de resultados procedentes de la gestión de los activos inmobiliarios».

Durante el primer semestre la entidad ha destinado a saneamientos 165 millones de euros, de los que 98 millones corresponden al impacto de la reordenación de su negocio de bancaseguros.

Baja la morosidad

La entidad continúa con el proceso de adelgazamiento de activos no productivos (dudosos más adjudicados inmobiliarios), con disminuciones netas de 305 millones de euros en los activos dudosos y de 117 millones en los activos adjudicados, respecto al cierre de 2016. Así, el saldo de activos dudosos del Grupo se sitúa en 2.910 millones de euros al cierre de junio, acumulando una caída de 1.905 millones desde finales de 2014. Respecto a diciembre de 2016, la caída ha sido del 9,5%, lo que permite reducir la tasa de morosidad al 8,9%.

Según resaltan desde la entidad, el mantenimiento de la capacidad de generación de resultados y la reciente salida a Bolsa del Banco se traducen «en un reforzamiento de los niveles de solvencia y de la calidad de su capital». El capital ordinario de primer nivel, el CET1, se sitúa al cierre de junio 2017 en 3.373 millones de euros, lo que supone una ratio del 13,4% en relación con los activos ponderados por riesgo, superior en 0,2 puntos porcentuales a la de junio de 2016. Asimismo, representa un superávit de 1.552 millones sobre el mínimo prudencial determinado por el Banco Central Europeo (BCE).

Por su parte, el capital total alcanza los 3.488 millones de euros (13,9% sobre los activos ponderados por riesgo). Por otra parte, la ratio CET1 calculada con criterios ‘fully loaded’ (una vez finalizado el período transitorio) se sitúa en el 11,8%, que se convierte en el 12,1% si es ajustada por los recursos captados en la salida a Bolsa, la amortización de los ‘cocos’ de la filial EspañaDuero suscritos por el FROB, y los impactos de determinadas operaciones ligadas a la reordenación de la actividad de bancaseguros. Todos estos factores estaban aún pendientes a 30 de junio, de las pertinentes autorizaciones administrativas.

En cuanto a la liquidez, la entidad cuenta con una ratio de préstamos sobre depósitos que se sitúa en el 81%, una de las más bajas del sector. Los activos líquidos disponibles (deuda pública en su mayor parte) y descontables en el BCE, netos de los activos utilizados, se elevan al cierre de junio a 13.872 millones, lo que representa un 24,6% sobre el balance total del grupo. Según los portavoces de Unicaja Banco, «este importante volumen de activos líquidos permite gestionar con comodidad los próximos vencimientos de emisiones en mercados».

Al cierre de la Bolsa ayer, las acciones de Unicaja Banco cotizaban a 1,2290 euros, un 0,41% menos que la sesión anterior. Desde su salida a Bolsa el 30 de junio, los títulos de la entidad se han revalorizado un 5,5%.

La entidad multiplica por dos el nuevo crédito concedido a empresas

El crédito vuelve a crecer con fuerza, especialmente el destinado a empresas. El volumen de nuevas operaciones de préstamo en este segmento de Unicaja Banco creció un 111% en el primer semestre de este año en comparación con el último semestre de 2016, lo que da lugar a un incremento del saldo de crédito normal del 8% en relación con el cierre de 2016. También crece con fuerza el crédito a particulares, sobre todo las hipotecas (un 42%). El resto de préstamos lo hace al 30%.

La entidad destaca en su nota de resultados el «impulso registrado en la concesión de nuevas operaciones de préstamo a empresas y particulares, con formalizaciones de 1.864 millones de euros, 843 millones más que en el último semestre de 2016». Por otra parte, se mantiene «un ritmo de crecimiento de los recursos de clientes que aportan más margen e ingresos por comisiones a la entidad», incrementándose el saldo de los productos de fuera de balance (+8,8% interanual) y de las cuentas a la vista (10,5% más).

El volumen de recursos administrados gestionados por el grupo (sin ajustes por valoración) se eleva a 57.541 millones de euros. Los recursos de clientes minoristas se sitúan en 49.521 millones, con un crecimiento acumulado en el año de 1.344 millones de euros (+2,8%). Los recursos gestionados mediante instrumentos fuera de balance se elevan un 4,8% (+561 millones).

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