El Santander rebaja a 1.100 el número final de afectados por el ERE

El principio de acuerdo alcanzado prevé reducir en un 17% las salidas previstas inicialmente por el grupo al quedarse en junio el Popular

J. M. CAMARERO

madrid. Banco Santander ha accedido a las peticiones de los sindicatos para dejar el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en condiciones cuantitativas y cualitativas similares a las del último proceso de reestructuración laboral que la entidad hizo en 2016. Finalmente serán 1.100 los empleados de los servicios centrales del grupo -tanto del propio Santander como del Popular- los que dejarán de trabajar en la corporación, según el principio de acuerdo al que ayer llegaron con los representantes de los trabajadores. El Santander había planteado una reducción de plantillas que englobara a unas 1.500 personas, aunque con el paso de las semanas ese número de afectados se ha reducido finalmente en un 17%. De los aproximadamente 7.000 empleados con los que cuentan la matriz y el banco rescatado en sus centros corporativos conjuntos, el drenaje representará un 15,7% de sus plantillas. Está previsto que se firme el acuerdo el próximo día 12 y que las salidas se materialicen antes de que finalice el año.

Estos recortes servirán como base para la siguiente negociación, la que se refiere al recorte de plantilla de las oficinas, una reestructuración que posiblemente se realizará en 2019. Con el ERE que llevó a cabo el año pasado en sus sucursales y parte de los servicios corporativos, el grupo destinó 475 millones de euros a este ajuste de plantilla. Hasta finales de 2016, el Popular contaba con 10.479 empleados en España.

El pacto presupone no solo que todas las salidas serán con carácter voluntario, sino que, además, se realizarán en condiciones muy atractivas para los trabajadores. La entidad presidida por Ana Botín ha accedido a que se aplique a los trabajadores con más de 50 años, cuyas indemnizaciones representarán el 80% de su sueldo, con determinadas condiciones.

Para los mayores de 50 con más de 15 años de antigüedad, el máximo a cobrar, durante ocho años, serán 380.000 euros, más 2.000 por trienio y una prima adicional que va de los 9.000 a los 30.000 euros. Los mayores de 55 años, además, recibirán esa renta hasta su jubilación, así como la correspondiente aportación al plan de pensiones, y mantendrán las condiciones de los productos contratados con el banco. Quienes tengan menos de 50 años y quieran salir del banco lo harán con un finiquito de 40 días por año trabajado, hasta 24 mensualidades, y varios complementos según la antigüedad.

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