Multa de 450.000 euros a ING por pedir informes de riesgo de clientes sin necesitarlos

J. M. C.

madrid. El Banco de España ha impuesto una sanción de 450.000 euros a la filial española de ING por haber solicitado al supervisor información sobre determinados clientes para evaluar su situación a la hora de pedir un crédito sin que realmente tuviera que hacerlo, al tratarse de casos de usuarios que ya había gestionado anteriormente.

La multa penaliza lo que el Banco de España denomina como infracción muy grave al incumplir el deber de veracidad informativa, según consta en el registro de la institución, que considera este tipo de incumplimientos como especialmente relevantes por el número de afectados o por la importancia de la información que se ha tratado.

La entidad ha explicado que su actuación se debe a un error técnico de «difícil detección» en el proceso que todos los bancos llevan a cabo cuando sus clientes van a contratar determinados productos de crédito. Para analizar la situación financiera de esos usuarios, y poder comprobar fehacientemente si tienen préstamos comprometidos con otros bancos, las entidades solicitan información a la Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE). Así ocurre, por ejemplo, antes de formalizar una hipoteca. Lo excepcional de esta situación es que ING había pedido de forma automática esos informes relativos a clientes que ya habían solicitado previamente alguno de esos productos con anterioridad.

En cualquier caso, ING asegura no haber obtenido «beneficio alguno» con estas peticiones al CIRBE y niega que sus clientes hayan resultado perjudicados por el error. Además, la entidad financiera ha aclarado que estos procesos automáticos quedaron corregidos inmediatamente cuando se detectaron y subraya que tanto la transparencia como la colaboración con el Banco de España han sido «absolutas» en todo momento.

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