De Guindos cree que cuenta con los apoyos necesarios para reconquistar el BCE

El ministro De Guindos, ayer antes de ser entrevistado. :: efe/
El ministro De Guindos, ayer antes de ser entrevistado. :: efe

El ministro destaca su apuesta por las mujeres y defiende la 'línea Draghi' en su primer examen ante la Eurocámara

ADOLFO LORENTE BRUSELAS.

El tictac que marca el futuro de Luis de Guindos y su probable desembarco en la vicepresidencia del Banco Central Europeo se agitó ayer con fuerza a la espera de que el lunes, día 19, los ministros de Finanzas del euro (Eurogrupo) levanten su pulgar a favor del español o del irlandés Philip Lane. Anoche tocaba examen ante el siempre beligerante Parlamento Europeo y, a tenor de las fuentes consultadas, no fue un paseo de rosas precisamente. El voto de la Eurocámara no es vinculante, pero sí tiene mucha capacidad de armar ruido y embarrar la elección sine die, como ocurrió en 2012 con el luxemburgués Ivers Mersch. Entonces querían una mujer para el cargo. Ahora también.

«Con los apoyos se cuenta, pero no se dicen. Soy optimista», afirmó a su llegada el todavía ministro de Economía español. ¿Nervioso? «No se trata de una cuestión de nervios, sino de responsabilidad, de querer hacerlo lo mejor posible porque es un puesto muy importante para España», apostilló. Compareció a las 19:30 horas, después de Lane. Lo hicieron a puerta cerrada, en dos sesiones calificadas de «confidenciales» por el presidente de la comisión de Asuntos Económicos, el italiano Roberto Gualtieri. Nunca antes se había llevado a cabo este trámite, sólo la audiencia pública posterior a la designación por parte del Eurogrupo. En este caso, será el día 27.

De Guindos, que llegó arropado por Esteban González Pons, el jefe de filas del PP español en el Parlamento, no jugaba en casa. Sus grandes 'enemigos', paradójicamente, son los propios eurodiputados españoles y en esta comisión están el socialista Jonás Fernández, Miguel Urban (Podemos), Ernest Urtasun (ICV) y el independentista catalán Ramón Tremosa. Su gran aliado fue el popular Gabriel Mato. Eso sí, a diferencia de sus correligionarios del PSOE, Josep Borrell dijo sobre De Guindos que «ser ministro no le quita las calificaciones que, sin duda, tiene».

En su intervención inicial, de unos diez minutos, recordó cómo España «ha superado una crisis histórica con un saneamiento del sistema financiero sin precedentes». Comenzó en inglés, el núcleo central fue en castellano y cerró su discurso de siete páginas en francés, detalle que no pasó desapercibido. Por la forma y el fondo, pues en esta lengua defendió continuar con el rol que el BCE ha asumido con Mario Draghi, no centrándose sólo en la rigidez de la política monetaria. Y esto, claro, es música celestial para una Eurocámara que siempre ha pedido más de Fráncort para ayudar a la Eurozona a salir de la crisis.

¿Cuándo se irá?

Respecto a la polémica suscitada por la igualdad de género, sostuvo que para él es un tema importantísimo, ya que sus tres secretarias de Estado lo son. Y en relación a su marcado perfil político, quizá el obstáculo que más polémica ha generado en el BCE, puso en valor la «experiencia acumulada en estos seis últimos años» y recordó que aunque «nunca he sido parlamentario ni he ido en una lista electoral», haber formado parte de un Gobierno concreto «no supone menoscabo alguno de la defensa de las autoridades monetarias». En este sentido, anunció que «cuando salga elegido por el Consejo Europeo vicepresidente del BCE, si éste fuera el caso, ya no seré ministro». Esta frase sembró la incertidumbre sobre la fecha de su marcha. La que siempre se ha barajado es la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del 22 y 23 de marzo, pero podría ser bastante antes.

Si este lunes el Eurogrupo se decanta por el español, al día siguiente, el consejo de ministros de Finanzas de los 28 (Ecofin) ratificará su elección, derivando luego el anuncio al Parlamento, al BCE y a los líderes. Pero el Ecofin también es Consejo Europeo, así que nadie descarte que De Guindos quiera llegar ya a esa cumbre de marzo fuera del Consejo de Ministros para ensalzar su independencia de la política. Al fin y al cabo, es un trámite. El partido se juega la semana que viene. La decisión hay que leerla en clave española y cuándo quiere Rajoy nombrar a su sucesor... O sucesora.

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