La Eurocámara avala de forma provisional la marcha de De Guindos a la cúpula del BCE

El ministro de Economía, Luis de Guindos, ayer en la sede de la Comisión Europea en Bruselas. :: efe/
El ministro de Economía, Luis de Guindos, ayer en la sede de la Comisión Europea en Bruselas. :: efe

Los socialistas europeos, que ayer se abstuvieron, amenazan con votar en contra en el pleno o dilatar el proceso por el desdén del Consejo

ADOLFO LORENTE

bruselas. Luis de Guindos sigue quemando etapas en su carrera hacia la vicepresidencia del Banco Central Europeo (BCE). Ayer, a mediodía, la comisión de Economía del Parlamento Europeo aprobó su designación como 'número dos' de la institución a partir del 1 de junio a la espera del voto final del pleno, que se reúne en Estrasburgo del 12 al 15 de marzo. De los 54 votos emitidos, 27 fueron favorables, 14 en contra y 13 abstenciones. El voto fue secreto y más allá de casos particulares, los síes llegaron de las filas conservadoras y liberales. Aun así no se descartan sorpresas en la sesión plenaria ya que los socialistas, que se abstuvieron, podrían votar en contra si no logran del Consejo Europeo más garantías de que el procedimiento cambiará en futuras decisiones.

Sigue el ruido en la burbuja bruselense, pero no hay que olvidar que el voto de la Eurócamara no es vinculante, así que De Guindos está muy tranquilo sobre su inminente futuro en Fráncfort. Irá al BCE sí o sí. Pero claro, no es lo mismo ir respaldado por toda la Unión Europea que hacerlo con el estigma de que el Legislativo comunitario ha votado en contra de su elección. La batalla se juega aquí. Imagen, prestigio... Y en política, esto no es poca cosa.

El voto de ayer refleja lo ocurrido la tarde del lunes durante la comparecencia del aún ministro español de Economía en la comisión parlamentaria. Era la segunda vez que acudía después de que hace un par de semanas lo hiciera junto a su entonces contrincante, Philip Lane. Entonces, los eurodiputados se decantaron por el irlandés. No sirvió de nada ya que el Eurogrupo ratificó a posteriori a De Guindos por unanimidad. Su apoyo era tal, que Lane optó por retirarse.

Volvió a pasar. La Eurocámara dice una cosa y el Consejo (los países) hace oídos sordos porque las competencias son suyas. Así lo dicen los Tratados, los mismo que otorgan al Parlamento un rol casi simbólico en el procedimiento de designación de consejeros del Banco Central. ¿Qué queda? El «derecho a pataleo, poco más», resumía ayer un eurodiputado. Se trata de embarrar el terreno de juego y hacer todo el ruido posible, como ocurrió en 2012 con el luxemburgués Ives Merchs. Entonces, la elección se retrasó seis meses y la Eurocámara votó en contra. El motivo no fue que no creyesen en la valía del candidato, sino que se trató de una protesta para favorecer la llegada de mujeres a la cúpula económica del euro.

Los fantasmas de 2012

¿Ahora podría pasar lo mismo? Sí. Así lo sugirió la jefa de filas de los socialdemócratas (S&D), la francesa Pervenche Berès. «Sabemos que están por llegar importantes nombramientos del BCE y consideramos que el procedimiento debe corregirse. Queremos iniciar un debate con el Consejo. Y si no vemos resultados, estamos dispuestos a votar en contra o posponer la votación hasta que los tengamos», dijo antes de la votación. Berès es del ala dura socialista y si por ella hubiese sido, ayer también habría votado en contra. Sin embargo, los españoles (PSOE) y los alemanes defendieron la abstención.

Para ir caldeando el debate, aprobaron una enmienda que dice que «dado que el Parlamento Europeo expresa preocupaciones sobre el equilibrio de género, el procedimiento de selección, el momento del nombramiento y la independencia política, solicita al Consejo que inicie un diálogo con el Parlamento sobre cómo mejorar proceso para los nombramientos». Sigue el ruido.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos