BBVA se deshace de su 'ladrillo' al vender un 80% de sus activos a Cerberus por 4.000 millones

La operación incluye 78.000 activos inmobiliarios con un valor bruto contable de 13.000 millones

JOSÉ M. CAMARERO

madrid. BBVA va a liquidar en una sola operación casi todo el peso que el sector inmobiliario tiene en su balance tras el acuerdo alcanzado con el fondo de inversión norteamericano Cerberus para traspasarle el 80% de sus activos en 'ladrillo' por una operación con la que el banco ingresará 4.000 millones de euros. El acuerdo alcanzado entre la entidad financiera presidida por Francisco González y la firma estadounidense le supone un importante alivio al banco, que apenas controlará un 20% de la nueva sociedad conjunta.

El negocio inmobiliario de BBVA incluido en este acuerdo está compuesto por unos 78.000 pisos, casas, viviendas, suelos y todo tipo de adjudicados, con un valor bruto contable de unos 13.000 millones de euros, según se ha indicado tras la negociación de ambas partes, en la que también se incluye el traspaso de empleados de la empresa Anida, responsable hasta ahora de gestionar esa cartera. La tasación de todas esas propiedades será de unos 5.000 millones de euros, aunque el precio final por el que se fije la operación -se completará durante 2018 y dependerá de las ventas realizadas por el banco hasta entonces. De esta forma, el descuento medio que se aplicará sobre ese conjunto de activos será del 60%.

La mayor parte del 'ladrillo' del que se desprenderá BBVA se encuentra ubicado en Cataluña, Madrid y la Comunidad Valenciana. Una vez culminada la operación, el riesgo inmobiliario de BBVA será de unos 4.800 millones en brutos en crédito promotor, que se reduciría a 2.800 millones netos por estar saneados al 42%.

El acuerdo ha llegado después de meses de negociación en una operación que, según estima BBVA, impactará mínimamente en la cuenta de resultados del banco, e incluso tendrá un efecto «ligeramente positivo» en su capital. La ratio de solvencia de máxima calidad del banco está actualmente en el 11,2%.

Para el consejero delegado de BBVA, Carlos Torres Vila, «la operación es sumamente importante porque reduce de manera muy significativa nuestra exposición a una actividad ajena a nuestro negocio principal y nos permite reforzar nuestro proceso de transformación».

Presión a las entidades

Se trata de una de las transacciones más importantes de entre las que se han realizado en el sector de la banca en los últimos meses. En el caso de BBVA, tiene una exposición inmobiliaria de 17.774 millones, según las últimas cuentas trimestrales, de los que 15.300 millones lo forma activos adjudicados y créditos dudosos. Las entidades financieras se están viendo presionadas, no solo por las autoridades regulatorias sino también por los propios inversores, para despojarse de un lastre que viene heredado de la etapa de la burbuja económica. El nuevo golpe de efecto de BBVA llega después de que el pasado agosto el Santander vendiera a Blackstone el 51% del negocio inmobiliario del recién adquirido Banco Popular por unos 5.000 millones de euros. La transacción incluía todo tipo de activos inmobiliarios con una valoración bruta contable que superaba los 30.000 millones de euros.

Por su parte, Liberbank cerraba hace poco más de un mes la venta de su 'ladrillo' al fondo norteamericano Bain Capital, y a uno de sus propios accionistas, Oceanwood, en una cartera de unos 600 millones de euros.

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