BMN anticipa problemas para las entidades medianas tras ser rescatado por Bankia

Las juntas de ambas firmas autorizan su integración, que será efectiva en 2018, a la espera de que el Estado las privatice parcialmente

JOSÉ M. CAMARERO

madrid. El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) cumplió ayer con el formalismo de autorizar la absorción de Banco Mare Nostrum (BMN) en Bankia, a través de una operación controlada por el Estado, al tener un 67% de participación en ambos grupos. Las juntas extraordinarias de las dos corporaciones dieron el visto bueno a la fusión con la que la entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri se hace cargo de la que integra a las cajas de Murcia, Granada y Sa Nostra.

No quedaba otra opción tras descartar el salto al parqué de BMN y fracasar el intento del FROB de venderla. El presidente de la entidad, Carlos Egea, admitió ayer ante sus accionistas que la integración es la única salida que le quedaba. «La política supervisora se ha mostrado implacable ante los signos de debilidad de cualquier entidad», indicó. Y auguró un futuro no demasiado halagüeño para las firmas similares tras parapetarse en la estructura de Bankia. «Hemos pasado de un sector formado por numerosas entidades, la mayoría de corte regional y tamaño pequeño, a uno integrado por pocas de ámbito nacional y de mayor tamaño», recordó. Por eso, justificó la absorción en Bankia alegando que «no sólo los hechos previos y coetáneos validan la razonabilidad de la ecuación, sino que operaciones de capital llevadas a cabo por entidades comparables permiten llegar a la misma conclusión», en referencia a la salida a Bolsa de Unicaja, la ampliación de capital del Popular en 2016, o la que ahora está impulsando Liberbank.

A principios de año, el FROB intentó vender BMN valorándolo en unos 1.300 millones, una cifra que ninguna corporación quiso pagar. Al optar después por la salvación a través de Bankia, ese precio se desplomó a 825 millones.

Con esta operación encarrilada, el Estado podrá desprenderse de otro paquete de su participación en BFA -la matriz- similar al que vendió en 2014, equivalente a un 7% de su propiedad. El ministro de Economía, Luis de Guindos, siempre ha insistido en que lo hará de la forma más «óptima» posible, en el momento en el que el mercado «maximice» el valor y así recuperar parte de las ayudas públicas inyectadas al grupo en 2012. Sin embargo, las acciones de Bankia han caído un 15% desde que a mediados de julio De Guindos anunció esta intención, lo que dificulta esta transmisión bursátil.

Cuarto grupo bancario

Goirigolzarri mostró ayer su satisfacción ante los accionistas de Bankia al considerar que esta operación supone el inicio de «una nueva etapa de crecimiento». Cuando se formalice la unión a finales de año, como está previsto, se consolidará como el cuarto banco español, con un aumento del 25% de la clientela y un crecimiento de la rentabilidad que supondrá elevar el beneficio por acción un 16% en tres años. El grupo tendrá activos por 223.000 millones de euros, 2.515 oficinas y 8,2 millones de clientes. Aunque tendrá que asumir unos costes de integración de 334 millones de euros.

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