Las familias tiran del crédito, que avanza otro 14% hasta alcanzar niveles previos a la crisis

Rebajas en un gran centro comercial.
Rebajas en un gran centro comercial. / Archivo
  • La financiación al consumo supera los 27.355 millones en 2016, gracias a la compra de coches, que sube un 21%, en sintonía con la recuperación del gasto entre los hogares

Los ciudadanos utilizan cada vez con más frecuencia las tarjetas de crédito, piden préstamos para sus gastos personales y hacen uso de la financiación al consumo como vía para adquirir desde un electrodoméstico, contratar un viaje o hacerse con un vehículo. El año pasado lo hicieron aún con más tirón, después de que las empresas ligadas a este tipo de créditos registraran la formalización de 27.354 millones de euros en nuevos contratos, lo que supone un incremento del 14% con respecto a los datos de 2015, según la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (Asnef).

La cifra implica que durante los últimos 12 meses se viviera un ejercicio "record", según ha explicado el presidente de la organización, Fernando Casero. Se trata del mayor volumen registrado en financiación al consumo desde 2012 -con menos de 20.000 millones- y sobre todo de una cifra que coloca a este mercado en niveles previos al inicio de la crisis económica. Solo en 2009, las entidades de crédito consiguieron marcar un máximo histórico, superior a los 31.500 millones de euros.

La recuperación del crédito al consumo ha transcurrido en paralelo a la recuperación económica, en general, y al gasto de los hogares, en particular. "Los españoles tienen más confianza", ha indicado Casero, y por eso asumen más financiación para sus adquisiciones de bienes y servicios. El año pasado, el gasto en consumo final de los hogares aumentó entre un 3% y un 3,6%, unos registros que no se habían visto en los años de recesión, según el INE.

El 62,7% de la financiación formalizada en 2016 fue destinada a bienes de consumo duradero -aparatos electrónicos, artículos de supermercados, viajes, etc.-, con 17.161 millones, lo que supone un incremento del 10% con respecto al ejercicio anterior. El otro 37,2% restante fue a parar a la adquisición de automóviles, con un crecimiento del 21% hasta alcanzar los 10.193 millones.

En el caso de los créditos al consumo, el mayor crecimiento se registró en los préstamos personales, con un alza del 59% frente a 2015. En el caso de los bienes de consumo el aumento fue del 11%, y en el de las tarjetas de crédito, un 5,3%, aunque esta última modalidad sigue siendo la imperante en el sector, al acumular casi 11.000 millones en volumen de nuevas operaciones.

Con estas cifras, la inversión viva en financiación al consumo se encuentra en los 31.154 millones, con un alza del 17%, de los que más de 19.000 millones correspnoden a la automoción y 12.100 millones a los créditos personales.

Por otra parte, la morosidad en este tipo de préstamos también se ha ido reduciendo a lo largo de 2016, al igual que ha ocurrido en otros producos financieros, como las hipotecas. En el caso de los impagos de recibos en préstamos al consumo, el ratio de dudosidad se sitúa en el 6,5%, mientras que para los créditos asociados a la compra de coches, la mora fue del 2,95%.

La compañía que más inversión en crédito al consumo registró fue la Financiera de El Corte Inglés, con 6.051 millones, un 22% del total, aunque sufrer un retroceso pequeño del 0,51% frente al dato de 2015. Por detrás se sitúa la financiara del Santander, con 4.169 millones (un 15% del total y un avance del 13,5%); en tercer lugar, la de BBVA Consumer Finance (2.321 millones, un 8,5% del total y una subida del 11,5%); Cetelem (2.223 millones y un repunte del 30%); y Volkswagen Finance (1.788 millones, un 8,9% más que en 2015).

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