Diario Sur

La mala situación del mercado hace improbable que Unicaja salga a Bolsa este año

Manuel Azuaga.
Manuel Azuaga.
  • La entidad tiene todo preparado para su estreno bursátil y espera una «ventana de oportunidad» en la que haya condiciones favorables

A pesar de que fue a lo que se comprometió cuando adquirió Banco CEISS, cada vez se vuelve más improbable que Unicaja Banco salga a Bolsa antes de que termine este año. El motivo no es otro que la mala coyuntura que vive el mercado y, muy especialmente, las entidades bancarias, que arrastran pérdidas de valor que superan en algunos casos el 50%. La perspectiva de saltar al parqué en esta situación no es nada halagüeña, pues pese a que la entidad malagueña presume de una rentabilidad y solvencia superiores a la media de su sector, el riesgo de que sus acciones se desplomen nada más estrenarse es muy alto. Sin duda, la situación de incertidumbre política que vive el país no ayuda precisamente al banco en este decisivo momento.

Precisamente ayer una compañía tan potente como Telefónica se veía obligada a cancelar la oferta pública de venta de acciones (OPV) de Telxius, su filial de infraestructuras que engloba torres de telefonía móvil y cables submarinos, ante la falta de demanda y la baja valoración que había encontrado en el mercado.

El mensaje oficial del banco presidido por Manuel Azuaga sigue siendo el mismo: lo tiene todo preparado para la salida a Bolsa –lleva trabajando en ello junto a sus asesores desde hace un año– y está a la espera de que se produzca una «ventana de oportunidad» en la que el mercado ofrezca condiciones favorables para el estreno bursátil. Este argumentario no cambió ayer tras la celebración del consejo de administración ordinario de Unicaja Banco. «No se ha tomado ninguna decisión; no hay fechas ni términos decididos», aseguraron sus portavoces. Y es que la fecha no es la única incógnita que rodea a la operación: también se desconoce cuántas acciones se ofertarán en el mercado continuo y de qué manera, ya que se puede hacer una ampliación de capital o poner a la venta parte del capital ya existente.

Margen de espera

Fuentes consultadas por SUR explican que la tesis con la que se trabaja en Unicaja es que si se posterga el salto al parqué más allá del 31 de diciembre de este año no se estaría rompiendo el compromiso firmado con Bruselas y los accionistas minoritarios de CEISS, ya que a lo que se avino la entidad era a presentar un plan creíble para la salida a Bolsa antes de 2017, y ese requisito sí está cumplido. El banco malagueño contrató a UBS y Morgan Stanley para la colocación de las acciones y a Rothschild como banco asesor en este trascendental proceso; entidades que durante los últimos meses la han ayudado a hacer los deberes para su estreno bursátil.

Mientras Unicaja aguarda al momento oportuno, los alrededor de 15.000 pequeños ahorradores que hace tres años canjearon sus participaciones preferentes de Caja España o Caja Duero por bonos de Unicaja también están en compás de espera, pues la salida a Bolsa será el momento en el que por fin podrán recuperar su dinero.