Unicaja se embolsa 40 millones con la venta de suelo en Mijas a dos inversores extranjeros

Expositor de Unicaja en una feria inmobiliaria.
Expositor de Unicaja en una feria inmobiliaria. / Sur
  • La operación, que afecta a ocho parcelas que suman una edificabilidad de 774 viviendas, permite a la entidad reducir su exposición inmobiliaria

El resultado de Unicaja Banco de este año incluirá una ‘propina’ de 40 millones de euros proveniente de una importante operación inmobiliaria, según refleja el informe semestral que ha remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La entidad malagueña vendió el pasado 14 de julio, a través de su filial Mijas Sol Resort SL, ocho parcelas de su propiedad situadas en La Cala de Mijas a dos inversores extranjeros. Los suelos, que suman un techo edificable de 80.000 metros cuadrados en el sector SUP C-23, están en fase de desarrollo y permitirán construir un máximo de 774 viviendas. Unicaja ha aprovechado el momento de resurgir que vive el mercado inmobiliario de la Costa del Sol para cerrar una transacción que le reporta «importantes plusvalías» y que sus responsables consideran ejemplo de la «buena gestión» que está realizando de su cartera de activos inmobiliarios.

Los compradores de este paquete de suelos son dos sociedades que han asumido la operación al 50%: la noruega Solus Investments 2015 SL y la estadounidense Torok Investments 2015 SL. Esta última, según fuentes consultadas por SUR, está ligada al fondo de inversión Värde, que está siendo muy activo en el mercado inmobiliario español (ha comprado, por ejemplo, la promotora San José).

Mijas Sol Resort es una sociedad que Unicaja creó en el año 2001 para desarrollar negocios inmobiliarios, y en los últimos años ha ido absorbiendo activos que se ha adjudicado la entidad por daciones en pago o ejecuciones hipotecarias. Entre enero y junio registró pérdidas por valor de 1,7 millones de euros, según recoge el informe semestral de Unicaja Banco. Además de los suelos que ha vendido, tiene otros cuyo destino bien podría ser también la venta, aunque la entidad tampoco descarta actuar como promotora en determinados casos «si se decide que es la mejor opción».

Con esta operación, Unicaja Banco da un paso más en pos de su objetivo de aligerar su ‘mochila’ inmobiliaria, que aunque en su caso es más llevadera que en el de otras antiguas cajas de ahorros, sigue siendo un lastre debido a las elevadas provisiones que llevan aparejados este tipo de activos. Según el informe semestral, la entidad tiene inmuebles adjudicados o recibidos en pago de deudas con un valor en libros de 2.690 millones de euros, que arrastran un deterioro de valor de 1.638 millones de euros. De dicho importe, alrededor de 1.026 millones corresponden a suelo, 445 millones a edificios terminados y 122 millones, a inmuebles en construcción. Las viviendas de particulares que se ha quedado la entidad procedentes del impago de hipotecas suponen un valor de 692 millones.

A la vez, la entidad malagueña sigue con su empeño de adelgazar su cartera de crédito promotor, que a 30 de junio ascendía a 1.250 millones de euros, unos 125 millones menos que a principios de año.