Popular lanza una ampliación de 2.500 millones ante los riesgos que acechan al banco

El consejero delegado del Banco Popular, Francisco Gómez Martín.
El consejero delegado del Banco Popular, Francisco Gómez Martín. / Efe
  • La entidad, que emitirá dos millones de acciones a 1,25 euros, asume que podría registrar pérdidas este año y paralizar temporalmente el dividendo

  • Las acciones de la firma se desploman un 26,5% tras el anuncio de la operación que pretende reforzar su balance y hacer frente a unas necesidades para cubrir coberturas de 4.700 millones

Las dudas en torno al complejo entorno del negocio financiero de Banco Popular han culminado con una operación con la que la entidad pretende reforzarse, aunque lo hará a costa de sus accionistas. El banco ha anunciado una ampliación de capital de 2.500 millones de euros con la que intentará garantizar su balance ante las posibles pérdidas que pueda registrar este mismo año. Así lo indica en el hecho relevante remitido a la CNMV, al explicar que autoriza la operación “frente a la posibilidad de que se materialicen determinadas incertidumbre que puedan afectar de forma significativa a sus estimaciones contables”.

La situación por la que venía atravesando Popular, que en el primer trimestre ganó 94 millones de euros –un 2,6% más que en el mismo periodo de 2015- había alertado a los analistas, que apuntaban posibles operaciones de compra o integración con otras entidades. La entidad entiende ahora que realiza la macroampliación para tener “un mejor margen de maniobra frente a requerimientos regulatorios futuros” y estima en 4.700 millones de euros el importe necesario para reforzar sus niveles de cobertura este año. Si se materializaran todos estos pronósticos, el banco reconoce no sólo posibles pérdidas sino también “una suspensión temporal del reparto del dividendo”. Ángel Ron, presidente de la entidad, ha explicado en su comparecencia ante los analistas y medios esta misma mañana que “se trata de una situación extraordinaria”. Y que, en cualquier caso, “se reanudarán los pagos tan pronto como el grupo retorne a la normalidad de sus beneficios”.

La medida supondrá un nuevo mazazo para los titulares de acciones por la dilución que provocará la operación. Popular emitirá algo más de dos millones de acciones nuevas con un precio de suscripción de 1,25 euros, lo que supone un descuento del 35%. Los accionistas tendrán desde el 28 de mayo hasta el 11 de junio para ejercer su derecho preferente de suscripción para acudir a la ampliación o venderlos. Se estima que será el 23 de junio cuando comiencen a cotizar las nuevas acciones en la Bolsa.

Por lo pronto, el mercado no se ha tomado nada bien el anuncio, al reconocer que se trata de una medida extraordinaria y de urgencia para reforzar el balance del banco. Las acciones de Banco Popular se han desplomado un 26,5%, hasta los 1,732 euros, en la sesión bursátil de este jueves, volviendo a niveles de 1992. La entidad se confirma como la peor cotizada del Ibex-35 en lo que va de este ejercicio.

No es la primera vez que el banco acude a una ampliación de este tipo durante la crisis económica. De hecho, hace apenas cuatro años, en 2012, Popular lanzó otra ampliación de 2.500 millones, entonces para hacer frente a las necesidades de capital que habían revelado los test de estrés del BCE y los informes encargados por Economía. La entidad hacía frente a la adquisición de Banco Pastor sin la necesidad de ayudas públicas.

Ahora, Popular reconoce que se trata de una operación “proactiva”, tomada “por el propio banco de forma consciente para tratar de normalizar la generación de beneficios y del capital”, según ha indicado su presidente, Ángel Ron. Con la ampliación, pretende que la rentabilidad ROTE se sitúe por encima del 9% en 2018, que el ratio de capital exigido también roce el 10% o que el nivel de coberturas de sus activos improductivos alcance el 50%, como ocurre en la media del sector.