El Banco de España alerta sobre la «desaceleración» de la economía en 2016

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El gobernador del Banco de España, Luis María Linde. / Efe | Colpisa

  • La institución rebaja su previsión de crecimiento al 2,7% y confirma a la baja la actividad del país en el primer trimestre, al 0,7%

  • La institución alerta sobre “las dudas” que puede generar la prolongación de la incertidumbre política en el consumo de los ciudadanos

  • Sostiene que el déficit se situará en el 4,4% a finales de este año y que el paro seguirá sobre el 20% en los próximos meses

La economía española ha dejado de crecer al ritmo que lo venía haciendo a lo largo de 2015 y ofrece los primeros pequeños síntomas de desaceleración. Así lo sostiene el Banco de España en sus proyecciones macroeconómicas que acaba de publicar sobre el futuro del país. La institución ha rebajado una décima el avance que el Producto Interior Bruto (PIB) experimentará en 2016, hasta el 2,7% frente al 2,8% estimado en las últimas previsiones del mes de diciembre.

El organismo indica que “a medida que pierdan fuerza” algunos de los factores que han impulsado la economía, como el precio del petróleo, el tipo de cambio del euro o los bajos costes de financiación de tipos al 0%, la actividad no será ahora tan elevada. De hecho, el Banco de España prevé que para 2017 el PIB crezca un 2,3%, cuatro décimas menos que en este ejercicio.

Las previsiones del organismo vienen refrendadas por los primeros datos oficiales relativos al primer trimestre del año, en el que el que la economía “se está desacelerando de forma moderada con respecto a la segunda mitad de 2015”, según indica el director general del Banco de España, Pablo Hernández de Cos. De hecho, entre enero y marzo, el PIB ha mejorado a un ritmo del 0,7%, una décima menos que el nivel registrado en el último trimestre del año pasado.

Aunque los factores externos tienen su influencia en la economía, el Banco de España también advierte en sus previsiones que las dudas en torno a la incertidumbre política que vive el país “podría incidir negativamente en las decisiones de gasto” de las familias y las empresas, “especialmente si la actual situación de incertidumbre política se prolongase en el tiempo”. Hernández de Cos ha explicado que se trata de “un elemento de riesgo a la baja”, aunque no es el que, por ahora, más influye en las estimaciones de la institución. Todo dependerá de cómo evolucionen los acontecimientos durante las próximas semanas o meses. Hasta las proyecciones del mes de diciembre, era un factor completamente ajeno a los cálculos que realiza el Banco de España sobre la economía.

En cualquier caso, el organismo anticipa que la demanda de consumo “experimentará una cierta moderación” durante 2016. Aunque mantendría “un ritmo de avance elevado” -indican- “la pérdida de intensidad de algunos factores temporales determinaría una ralentización”, provocada por un mayor incremento de los precios de los combustibles, por ejemplo.

Crece el paro

Con la economía creciendo a un ritmo algo menor del anteriormente estimado, el resto de datos macroeconómicos proyectados por el Banco de España también empeoran. Se prevé que la tasa de paro se sitúe a finales de este año en el 20,3%, una décima menos que la anteriormente calculada, y que la de crecimiento del empleo sea del 2,3%, también una décima menos. Para finales de 2017, el Banco de España estima que el desempleo aún se encuentre por encima del 18%.

En cuanto a los datos de déficit -el organismo ha tenido en cuenta la actualización de las cuentas anuales presentadas ayer por Hacienda-, cerrará este año en el 4,4% y el próximo en el 3,4%. Es decir, muy alejado de las previsiones oficiales, que lo sitúan en el 2,8% para este ejercicio. Pablo Hernández de Cos ha explicado que “el paso del déficit del 5,2% de 2015 al 4,4% de 2016 es compatible con un crecimiento del 2,7%” para los próximos meses.