Dos de cada tres afectados por la salida a bolsa de Bankia han solicitado la devolución

Sede de Bankia en Madrid.
Sede de Bankia en Madrid. / Susana Vera (Reuters)
  • La entidad ha desembolsado 380 millones, un 20% de todo el importe previsto, mientras busca dar una solución a 9.000 inversores atrapados en activos como las preferentes

Bankia ha acelerado los pasos para quitarse de encima el lastre de las operaciones financieras que han afectado a miles de ahorradores e inversores, la salida a Bolsa de la entidad y la emisión de productos como las participaciones preferentes. El banco ha recibido en menos de un mes 125.415 peticiones de los pequeños accionistas que acudieron a su salida a Bolsa en julio de 2011 para que la entidad les devuelva el capital correspondiente de aquella operación, tal y como había prometido en el proceso iniciado a mediados de febrero. La cifra, anunciada esta mañana por el presidente de la entidad, José Ignacio Goirigolzarri, durante el transcurso de la junta de accionistas que tiene lugar en Valencia, supone aproximadamente un 62% de los 200.000 inversores que, en principio, se habrían visto perjudicados por la oferta pública de suscripción (OPS), según los cálculos de la firma.

De esas más de 125.000 solicitudes que se han formalizado hasta el pasado viernes día 11, Bankia ha pagado 76.443 operaciones, lo que constituye un 61% del total de solicitudes. Sin embargo, la entidad solamente ha desembolsado 358 millones de euros en el último mes. Esto es, apenas el 20% del capital presupuestado para este fin, que alcanzaría los 1.840 millones, según las previsiones del banco. Hasta ahora se han abonado, de media, unos 5.000 euros por accionista, una cifra que se relaciona con los casos de inversores con menos posiciones en Bankia. Quienes acudieron con grandes cantidades, se encuentran inmersos en procesos judiciales o han vendido parte de esos títulos -los casos más complejos- aún no se habrían dirigido a Bankia para solicitar la devolución.

En cualquier caso, durante la primera semana en la que se puso en marcha este programa, el banco recibió 83.385 peticiones de devolución, correspondientes a 11.200 accionistas, con un coste estimado en unos 44 millones de euros. El plazo para que los pequeños inversores puedan acogerse a esta devolución finaliza el 18 de mayo, tres meses después de que Bankia lo pusiera en marcha.

Aunque aún quedan casos por tramitar y posibles nuevas peticiones que recibir, Goirigolzarri ha señalado que estas cifras constatan "el extraordinario grado de aceptación" de la oferta que hace el banco, que está tardando en gestionar las devoluciones una media de 9,3 días, frente a los 15 previstos inicialmente. El presidente de Bankia ha instado a los afectados a que se acojan a este programa. Incluso a quienes ya habían comenzado el proceso judicial del asunto. De hecho, ha indicado ante la junta de accionistas, en la que no se han registrado incidentes como en las de años anteriores, que existen "mensajes confusos que no responden a la realidad" en lo relativo a la gratuidad, la transparencia y el abono inmediato de la inversión. También se ha dirigido a parte de los bufetes de abogados que defienden a los accionistas que "informen a sus clientes sobre la alternativa propuesta por Bankia", de acuerdo "con los principios deontológico exigibles", ha indicado.

Preguntado por varios accionistas durante su turno de intervenciones en la junta sobre la situación en la que se encuentran otros inversores, los que se adentraron en productos híbridos, como deuda o preferentes, y que aún no se han acogido a las medidas de arbitraje propuestas para resarcir su situación, Goirigolzarri ha explicado que en el caso de las preferentes "no se puede aplicar una medida generalizada, como con las acciones", al tratarse de un problema de comercialización del producto y no de errores en la gestión de la operación. "Estamos desarrollando alternativas para que los poseedores de productos híbridos, que son poco más de 9.000, podamos llegar a acuerdos", ha indicado.

Goirigolzarri, que se ha mostrado satisfecho con el cumplimiento del 100% del Plan Estratégico 2013-2015 de Bankia, ha reconocido que la actual etapa de tipos de interés bajos, los nuevos requerimientos de capital y los cambios socioeconómicos del país puede implicar operaciones en el sector bancario español, al "reducirse las barreras de entrada a nuevos competidores que quieren romper con el status quo actual". El presidente del banco ha anticipado que estos cambios someterán a "fuertes tensiones estratégicas" con las que se deberá responder con "innovación". Y ha instado a toda la corporación a elaborar un proyecto "que pase por que nuestros clientes entiendan que les somos útiles".

'No' a los errores de las cajas

El presidente de Bankia ha vuelto a rechazar la idea de que Bankia permanezca definitivamente en el panorama financiero español como un gran banco comercial pero de carácter público tanto porque se trata de un sistema "que no es sostenible en ningún lugar del mundo", ha asegurado; como por "las experiencias que hemos tenido de gobiernos corporativos" relacionados con los poderes públicos, en referencia a cuando la entidad estaba controlada por los políticos en el caso de Caja Madrid o Bancaja. "Me sorprende que tengamos tan poca memoria porque hace cuatro años ya vimos cuáles eran las consecuencias" de ese modelo financiero. En ningún momento ha hecho referencia ni a su antecesor, Rodrigo Rato, ni al escándalo de las tarjetas 'black' de la cúpula directiva anterior a la actual.

La junta de Bankia, que ha aprobado las cuentas del año pasado y ha reelegido a cuatro de sus miembros, también ha dado vía libre al reparto de un dividendo de 302 millones de euros (2,625 céntimos de euro por título), lo que supone un incremento del 50% con respecto al de 2014. En torno al 60% de esa remuneración irá a parar al Estado, que controla la entidad a través del Fondo de Reestructuración Bancaria (FROB).