Los ayuntamientos critican el agravio comparativo

D. VALERA MADRID.

Entre las voces que con más contundencia han criticado la posible condonación de la deuda autonómica está la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). Y es que los ayuntamientos consideran un agravio comparativo el trato que reciben sus demandas en Hacienda, como una modificación de la regla de gasto o la reforma de la financiación local, frente a la receptividad con ciertas peticiones de las comunidades pese a incumplir la ley de estabilidad. En este sentido, los ayuntamientos no entienden que pese a ser la única administración con superávit en sus cuentas públicas (acumulan seis ejercicios con saldos positivos) no se les permita utilizar esas cifras favorables por la limitación que supone la regla de gasto.

«No estamos por la labor de que se nos castigue y, por contra, se premie a las comunidades ineficaces e incumplidoras», avisó el presidente de la FEMP, Abel Caballero, quien iniciará una ronda de contactos con los alcaldes de las ciudades de más de 50.000 habitantes con el objetivo de consensuar qué medidas de presión pueden adoptar para que se atiendan sus reivindicaciones. «Somos la única administración que cumple y, sin embargo, se elucubra con una reestructuración de la deuda de las comunidades incumplidoras. Esto es el mundo al revés», señaló Caballero esta semana tras una reunión de la federación.

En el fondo, el desencuentro de los ayuntamientos con Hacienda nace de la imposibilidad de gastar su superávit. Según la FEMP, en 2017 los municipios lograron más de 5.000 millones de euros de saldo favorable (en 2016 fueron 7.000 millones). Sin embargo, la regla de gasto -incluida en la ley de estabilidad- les impide reutilizar la mayor parte de esa cuantía. Además, esos buenos datos permiten al departamento que dirige Cristóbal Montoro compensar los desfases del déficit de otras administraciones, especialmente de la Seguridad Social y del Estado.

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