Los autónomos, ante el reto de cambiar de modelo para maximizar la pensión

Los autónomos, ante el reto de cambiar de modelo para maximizar la pensión
  • Aumentar la base de su cotización, ahora el 86% lo hace por el mínimo, o acudir a fondos privados de inversión, entre las principales alternativas

La pensión media de jubilación de los autónomos en 2015 fue un 40% inferior a la de los asalariados. En concreto, mientras que un trabajador por cuenta propia cobró de media 691,5 euros al acabar su vida laboral, el importe para un empleado por cuenta ajena fue de 1.171,2 euros. Esta diferencia se debe a que la cotización de los autónomos es muy inferior a la de los asalariados hasta el punto de que la inmensa mayoría –hasta un 86%– cotizan por la base mínima (893 euros en 2016) independientemente de sus ingresos. A esto se suma otro problema del sistema relacionado con la demografía. Y es que cada vez la relación entre ocupados y pensionistas es menor (como también ocurre en el régimen general). Por todo esto, uno de los retos de los autónomos es buscar alternativas para incrementar su pensión.

El número de pensionistas autónomos se ha incrementado desde 2008 un 6,1% hasta alcanzar los 1,9 millones. Es cierto que desde ese año el importe de la pensión media de jubilación de este colectivo ha avanzado un significativo 23,7%, según destaca la FederaciónNacional de Trabajadores Autónomos (ATA). Sin embargo, todavía es una cuantía relativamente baja en comparación con los asalariados. De hecho, la pensión media (incluye jubilación, incapacidad permanente, viudedad, orfandad y favor familiar) en 2015 se situó en los 622,3 euros. ¿Cómo aumentarla?

El motivo principal de esta brecha radica en la desigual aportación a la Seguridad Social. Ocho de cada diez autónomos eligen cotiza por la base mínima, sobre todo en los primeros años de actividad. Por eso una de las claves para mejorar la pensión final consiste en cambiar este modelo enraizado y aumentar esa aportación. La ley permite a los trabajadores modificar esa base de cotización si quieren dos veces al año (una por semestre). Precisamente, una de las reivindicaciones del colectivo es que aumente esa «periodicidad» para poder cambiar su base de cotización más veces en un ejercicio. Consideran que esta mayor flexibilidad permitiría adaptarse mejor a la realidad laboral de cada momento. «El autónomo no se arriesga porque no sabe cuáles serán sus ingresos en momentos de incertidumbre como el actual», señala la vicepresidenta de ATA, Celia Ferrero. Un temor que se amortiguaría si hubiese más posibilidades para variar su base.

De hecho, los autónomos ya aumentan su cotización e incluso llegan a la tarifa máxima (3.642 euros) según se acerca la edad de jubilación para garantizarse así una mayor prestación. Sin embargo, los expertos recomiendan que se haga antes, sobre todo después de la última reforma de las pensiones en la que se aumenta progresivamente de 15 a 25 los años necesarios para calcular el importe final. En este sentido, Ferrero considera necesario «concienciar» a los trabajadores para que tomen esa medida lo antes posible.

Los trabajadores por cuenta ajena también deben tener en cuenta que a partir de los 47 años se restringe la posibilidad de cambiar la base de cotización. En concreto, para aquellos autónomos que cumplan esa edad en 2016 y hubieran cotizado por debajo de los 1.926,60 euros mensuales, ya no podrán elegir una base de cuantía superior a 1.964,70 euros. Este límite de edad busca evitar el crecimiento interesado de las cotizaciones en los últimos años. Sin embargo, Ferrero advierte de que la restricción perjudica a personas que perdieron su trabajo como asalariados con más de 40 años y decidieron intentarlo como autónomos y ahora ven limitada su maniobrabilidad. Por eso considera necesario acabar con ese límite y preservar así la «voluntariedad» del autónomo en la base de su cotización.

Sostenibilidad del sistema

«Los autónomos necesitan una concienciación y una planificación más cuidada y adaptada a sus circunstancias específicas», señala Pablo López-Aranguren, director de Canal Asesor de Aegon. Este experto también se muestra partidario de que estos trabajadores valoren la posibilidad de cotizar más, «sobre todo en los 15-25 años anteriores a su jubilación». Pero también propone otra alternativa que sería «optimizar el ahorro» para maximizar su rentabilidad «sabiendo en todo momento qué importe necesitará ahorrar para la jubilación y las distintas soluciones para hacerlo».

La proporción entre ocupados y pensionistas autónomos ha pasado de 1,84 a 1,64 desde 2008. Una reducción relacionada con la incorporación en ese periodo del Régimen Especial Agrario, que supuso 1,1 millones de nuevos pensionistas y sólo 300.000 cotizantes. «La realidad es innegable y durante los próximos años el número de pensionistas va a crecer exponencialmente, mientras que el de trabajadores no parece que vaya a seguir esa estela», señala López-Aranguren. Este experto recuerda que «habrá mucha menos población activa disponible para pagar las pensiones». Por eso defiende la vigencia de instrumentos de inversión; desde PIAS, fondos de inversión, planes de pensiones, etc. Eso sí, advierte de que antes es necesario realizar un «análisis de la rentabilidad-riesgo y liquidez-fiscalidad que ofrecen cada uno de ellos» para adecuarlo a los distintos perfiles.