La UE no se arruga y advierte a Trump: «No negociaremos con un pistola en la sien»

El primer ministro holandés charla con la canciller Merkel en un momento de la cumbre europea. :: reuters/
El primer ministro holandés charla con la canciller Merkel en un momento de la cumbre europea. :: reuters

Los 28 piden que la decisión de congelar los aranceles al acero y el aluminio sea permanente y no se limite a una tregua hasta el 1 de mayo

ADOLFO LORENTE

bruselas. Después de dos larguísimos días mareando la perdiz, a las 04:08 horas del viernes, a sólo 52 minutos de que entrasen en vigor los aranceles del 25% al acero y el 10% al aluminio, Donald Trump confirmó por escrito que concedía una tregua de un mes a la UE para negociar una salida. Nueva patada hacia adelante a la espera del siguiente tuit. Es verdad que Bruselas evita por ahora el estallido de una guerra comercial incierta que Washington sí ha lanzado contra China, pero todo son dudas e incertidumbre. ¿Qué hay que negociar? ¿Cómo se convence a Trump?

El 1 de mayo expira esta suerte de ultimátum que no ha sentado nada bien en el 'club'. Europa no está para chantajes. El primer ministro belga, Charles Michel, no lo pudo resumir mejor. «Da la impresión de que el jefe de EE UU tiene voluntad de negociar con la Unión Europea con un revólver en nuestra sien. No parece una manera muy leal de hacerlo», censuró. Más tarde, el presidente francés, Emmanuel Macron, plagió esta idea. «Por principio, no hablaremos sobre nada mientras nos apunte con un fusil. Europa no es el eslabón débil del comercio internacional. Si nos atacan, responderemos», advirtió. «Son buenas malas noticias», ironizó el presidente de la Comisión, que alertó del poco tiempo material que existe para negociar. «Es todo muy confuso, la verdad», confesó el presidente español, Mariano Rajoy.

Declaraciones todas realizadas en una cumbre donde los jefes de Estado y de Gobierno de los 28 han sufrido el surrealismo diplomático 'made in Trump'. El miércoles, la Comisión había logrado la exención parcial. Así lo confirmaron altos cargos de la Administración Trump el jueves por la tarde, con los líderes en Bruselas. Sin embargo, nadie se fiaba. Todo dependía de la decisión final del presidente. Por la tarde, compareció para decretar la guerra comercial a China y sólo habló de Europa para criticar las «injustas tarifas». ¿Entonces?

Todo a través de la OMC

En teoría, como avanzó Macron, el tuit de Trump que levantaba el castigo arancelario a la UE iba a publicarse a la hora de cena, pero ese mensaje nunca llegó. Que en Bruselas casi nadie las tenía todas consigo lo evidencia el hecho de que los líderes decidieron posponer el debate y sus conclusiones hasta el desayuno de ayer, a la espera de los movimientos de Washington. «Si a las cinco no hay algo firmado, los aranceles entrarán en vigor», advertía a las dos de la mañana un alto funcionario comunitario en declaraciones a varios medios. Al final, el documento llegó a las 04:08 de la madrugada. Muy al estilo Trump, apurando la situación.

Cinco horas después, el Consejo se reunió de nuevo para aprobar el párrafo de conclusiones que aplazaron la noche anterior. «Lamentan» la decisión unilateral adoptada en su día por la Casa Blanca, piden una exención «permanente» y reiteran su llamamiento para «estrechar nuestro compromiso por unas fuertes relaciones transatlánticas como piedra angular de la seguridad y prosperidad para Estados Unidos y la UE».

En este sentido, señalan que el argumento de la seguridad nacional esgrimido por Washington carece de sentido y tienden su mano para afrontar el problema de la sobrecapacidad del acero a nivel mundial. ¿Y ahora, qué? Nadie lo sabe, pero lo que sí tienen claro es que apoyan sin fisuras la actuación de la Comisión «para que los intereses europeos sean protegidos en el marco de la OMC de una manera apropiada y proporcionada». En plata, 'si nos atacan, atacaremos'.

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