OHL anuncia más recortes y sugiere recuperar ya el dividendo para calmar al mercado

J. A. B.

madrid. Los responsables de OHL buscan por todos los medios calmar el mercado, que en lo que va de año ha castigado su acción con una caída del 26,5%. Para ello no ha dudado incluso apuntar la posibilidad del pago de un dividendo, algo que no hacen desde 2012 por su delicada situación financiera y una deuda neta que a duras penas logra recortar.

Al cierre del primer trimestre su pasivo había crecido un 6% para concluir con 1.667 millones de euros. Eso, junto a unas pérdidas de casi 145 millones de enero a marzo hizo que ayer empezara la jornada cayendo un 9% en Bolsa. Para calmarla, anunció dos años más de ajustes y desinversiones -por valor de 280 millones- para volver a ser rentable desde 2020.

«Tenemos la obligación de aprender del pasado para no recaer en lo que nos llevó a situaciones complicadas», advirtió el presidente del grupo, Juan Villar-Mir. Por eso, serán «más estrictos y selectivos para elegir proyectos atractivos y de bajo riesgo», aunque eso implique tener una cartera de construcción «más pequeña».

Además, la compañía dice contar con ingresos potenciales y recursos adicionales futuros, más allá de 2020, que superarían los 580 millones. Ahí incluye los 220 millones que espera obtener con indemnizaciones de la Administración por dos proyectos públicos en liquidación: la fallida línea de ferrocarril Móstoles-Navalcarnero en Madrid y la vía de peaje al aeropuerto de Barajas.

Además, gracias al «fortalecimiento del balance», OHL recuperaría el pago al accionista. Podría hacerlo ya en 2018 gracias a 1.000 millones de liquidez por la venta de su filial de concesiones.

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