El ahorro de los hogares cae al nivel más bajo desde el inicio de la crisis

La tasa en 2017 solo llegó al 5,7% de sus ingresos y por primera vez en nueve años tuvieron necesidad de financiación debido al fuerte alza del consumo

J. A. BRAVO

madrid. La contrapartida de una recuperación económica que ha dejado de ser incipiente para tornar casi en vigorosa -aunque tanto el empleo como los salarios avancen a mucho menor ritmo- es que también aumenta el consumo de los hogares, esto es, el segundo se ha convertido en uno de los motores principales de la primera. Y el resultado es que el ahorro baja, y no poco. De hecho, esta última tasa cayó el año pasado dos puntos hasta quedar en el 5,7%. Es su menor nivel del último decenio y, además, supone reducir a menos de la mitad el ritmo de ahorro que lograron en 2009, con un máximo histórico del 13,4%. Claro que entonces el temor generado por la crisis, junto a la incertidumbre sobre cómo de fuerte sería y cuánto duraría, hicieron cundir el miedo entre los ahorradores, que ese año alcanzaron una capacidad de financiación de 31.347 millones. No sería en cualquier caso la mayor, pues su récord se registró en 2013 con 41.069 millones. Desde entonces el descenso ha sido continúo hasta acabar el año pasado con su primer resultado negativo desde 2008. Entonces, con una crisis aún en sus albores, los hogares -junto a las asociaciones sin fines de lucro a su servicio- precisaron un total de 27.052 millones para financiarse.

Durante el ejercicio anterior, aún dentro de la última gran etapa de bonanza económica, el consumo casi desbocado hizo que esa necesidad de capital se duplicara hasta los 57.315 millones. Y, aunque en un volumen menor, la situación se repitió a lo largo de un lustro (2004-2008), coincidiendo con un descenso sin pausa de la tasa de ahorro desde el 11,9% en 2003 al 5,9% de 2007.

Con un gasto en consumo final de los hogares creciendo a tasas muy próximas al 4%, e incluso mayores. (4,5% en el primer trimestre de 2017 y 4,4% el segundo), la consecuencia esperada es que su capacidad de ahorro resultara insuficiente para cubrir el desfase. Y así ocurrió pese a que su renta disponible creció el año pasado un 2%, pues fue solo la mitad que su desembolso (4,2%).

11.300 euros por persona

Los últimos datos los publicó ayer el INE y reflejan, no obstante, una fortaleza mayor del ahorro entre octubre y diciembre (10,3%), y eso aún siendo inferior a la de hace un año. La estadística calcula las cifras anuales sobre un período móvil de cuatro trimestres, dada la estacionalidad de los hábitos de ahorro: en el primer y el tercero suele descender -coincidiendo con las campañas comerciales de rebajas y las vacaciones de verano-, mientras que en el segundo y el cuarto aumenta.En junio se conocerán detalles sobre los componentes de ese gasto. Los últimos datos oficiales son de 2016, con un desembolso medio por hogar de 28.200 euros y 11.312 euros por persona. Los apartados donde más creció fueron las comunicaciones, el mobiliario y los artículos para el hogar. Por el contrario, bajó en educación y sanidad.

En cuanto al reparto del dinero gastado por los hogares, casi un tercio (31%) se fue en la vivienda y sus suministros (gas, electricidad, agua...), con 8.700 euros de media. El capítulo siguiente en importancia fue el de alimentación y bebidas no alcohólicas (14,6% de su presupuesto anual), por encima del desembolso en transporte (11,6%). Esta vez las empresas sí hicieron los deberes, aumentando su renta disponible un 5,6% y generando una capacidad de financiación de 34.238 millones. Por contra, las administraciones públicas tuvieron un desfase de 36.233 millones, aunque fue un 28% inferior al de 2016 gracias a que sus ingresos crecieron cinco veces más que su consumo, en concreto un 9,7% frente a un 1,9%.

Las cuentas de la banca, por su parte, brillaron con luz propia gracias a un superávit de 28.139 millones respecto a su gasto, lo que supuso un incremento de dos dígitos (26,2%). Fue gracias a su mayor capacidad de ahorro (un 15,8% más), junto a su mayor renta disponible (16,5%). En conjunto, eso sí, la economía española logró una capacidad de financiación del 2% del PIB.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos