La uva pasa de la Axarquía entra en el mapa mundial de los tesoros naturales

Sánchez Haro, con el certificado SIPAM de la Pasa. /Antonello Nusca
Sánchez Haro, con el certificado SIPAM de la Pasa. / Antonello Nusca

El consejero de Agricultura, Rodrigo Sánchez Haro, recoge en Roma el reconocimiento Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial otorgado por la ONU

DARÍO MENOR

Eran los 12 de la mañana de ayer cuando la ONU se rendía ante las delicias de la uva pasa de la comarca de la Axarquía. Rodrigo Sánchez Haro, consejero de Agricultora, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía subía al estrado de la abarrotada Sala Verde de la sede en Roma de la FAO, la organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, para recoger el galardón como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM). Fue la directora general adjunta de la FAO, la caboverdiana María Helena Semedo, la encargada de entregarle el título que premia a este territorio malagueño donde se cultiva la vid para obtener la uva pasa desde los tiempos de los fenicios.

«Se certifica como SIPAM por su contribución excepcional a la seguridad alimentaria, agro-biodiversidad, conocimiento tradicional, diversidad cultural y al desarrollo equitativo y sostenible, en favor de las generaciones presentes y venideras», podía leerse en el documento que Sánchez Haro lució orgulloso. Junto al sistema de producción de sal del Valle Salado de Añana, una salina alavesa con 7.000 años de antigüedad, Axarquía fue el primer entorno paisajístico europeo en obtener este galardón que la FAO puso en marcha hace 16 años y que han recibido hasta ahora 50 lugares de 20 países diferentes.

El consejero de Agricultura de la Junta consideró que el diploma pone en valor «la conservación del medio ambiente integrado con las tradiciones de nuestra comarca», al tiempo que reconoce «la dignidad y el trabajo de unos agricultores que han conseguido mantener sus costumbres durante siglos».

«Va a poner en el mercado un producto especial que se cultiva en condiciones muy difíciles», según Sánchez Haro

Sánchez Haro mostró su deseo de que este galardón de la ONU sirva para mejorar la rentabilidad y posibilidades comerciales de la uva pasa de la Axarquía. «Va a poner con mayor facilidad en el mercado un producto muy especial que se cultiva en condiciones muy difíciles. Pero la parte más importante del galardón es el orgullo que provoca en nuestra gente», destacó. Se estima que hay unas 2.500 puestos de trabajo que dependen de la uva pasa de esta comarca.

Formaban parte de la delegación malagueña varios de los alcaldes de los municipios de la Axarquía, entre ellos José Gámez Gutiérrez, regidor de Almáchar, el epicentro de esta maravilla gastronómica. «Esperemos que nuestros vecinos puedan vivir más dignamente agarrados a las cepas y a las pendientes de nuestra tierra. Hasta ahora sólo se podía subsistir con este cultivo ecológico, artesanal y manual», destacó Gámez Gutiérrez.

Antonio Muñoz, alcalde de Moclinejo, otro centro importante de la producción de la uva pasa, comentó por su parte que este título permitirá generar una economía ligada a este producto de la Axarquía que aproveche también su atractivo turístico. «El reconocimiento de la FAO para nosotros marca un antes y un después».

El encargado de presentar las maravillas de nuestro país en la ceremonia celebrada en la FAO fue Jaime Haddad Sánchez de Cueto, subsecretario del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA). Haddad destacó la distinción que supone para España recibir este galardón que ayudará a «promover y garantizar el futuro de estos sistemas agrícolas particulares». El dirigente del MAPAMA equiparó el reconocimiento SIPAM con el que entrega la UNESCO a los lugares considerados patrimonio de la humanidad. Este título pone de manifiesto «que somos un país muy especial en el ámbito rural» con sistemas tan particulares como el de la Axarquía, en el que conviven «con respeto» las personas y la naturaleza. Haddad destacó que la producción de la uva pasa supone «algo completamente distinto a lo que la gente puede pensar que es el mundo rural».

Nuevas candidaturas

Tras el éxito alcanzado ayer, España ha presentado nuevas candidaturas a obtener el reconocimiento SIPAM, como las zonas de pastoreo de los Pirineos y los olivos milenarios que crecen en un territorio dividido entre tres regiones: Aragón, Valencia y Cataluña.

La directora general adjunta de la FAO animó en su intervención de bienvenida a seguir trabajando para que otros enclaves obtengan este galardón que reconoce «la importancia de las comunidades locales para conseguir un desarrollo sostenible». Semedo destacó como Añana, Axarquía y los otros 11 entornos paisajísticos premiados, provenientes de Corea del Sur, China, Egipto, Japón, México, Portugal y Sri Lanka, «reflejan una profunda armonía entre la humanidad y la naturaleza».

La alta funcionara se mostró convencida de que el título otorgado ayudará a abrir «nuevos mercados» y brindará «más oportunidades» a los productos que se cultivan en estos lugares. «SIPAM no recuerda un pasado nostálgico, sino que reconoce un presente y un futuro del que los pequeños agricultores locales son los principales custodios».

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