Moringa: el nuevo superalimento que crece en Málaga

Planta de moringa cultivada en Coín. / SUR
Planta de moringa cultivada en Coín. / SUR

Esta planta hindú, con grandes valores medicinales, se adapta sin dificultades al suelo del Guadalhorce y la Axarquía

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

En la conocida como 'despensa de Málaga' cabe de todo. El Valle del Guadalhorce es conocido por la calidad de sus tierras y la variedad de los productos hortofrutícolas que crecen en ellas. Entre cítricos y olivos se ha colado una variedad procedente de la India cuyo consumo y distribución van en auge por dos motivos: la facilidad de cultivo y las grandes propiedades que se le atribuyen. La moringa oleifera, conocida como moringa a secas, crece cada vez en mayor cantidad no solo en la comarca interior, sino también en la Axarquía.

José Guzmán es uno de los agricultores que ha decidido sumarse al cultivo de este árbol. Explica a SUR que es una planta muy arraigada en su país de origen pero que lleva pocos años en Occidente. «Se está poniendo muy de moda en algunas zonas de Málaga», apunta. «Se está aceptando igual de bien en Granada», añade el experto, que comenzó cultivando unos cuantos ejemplares para consumo propio y actualmente vende la producción de más de 150 árboles en San Román, su cortijo.

Las cualidades que llamaron la atención de Guzmán son muy conocidas en el mundo de la agricultura y la alimentación. «Es muy buena para la tensión y otras funciones corporales por su alto contenido vitamínico». La moringa pertenece al grupo de los superalimentos por la gran cantidad de componentes beneficiosos que aporta en pequeñas dosis. Es rica en vitaminas A, B y C, así como en calcio y hierro. Además, diferentes estudios han probado que es un potente antiinflamatorio y antiespasmódico, según recoge el Centro Internacional para la Investigación Agroforestal (ICRAF, por sus siglas en inglés).

La moringa necesita muy poca agua y se adapta a casi cualquier tipo de suelo

Se puede consumir en polvo, aunque algunas recetas cuentan con la hoja sin tratar

Según explican desde la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, los productos derivados de la moringa poseen propiedades antibióticas, así como son válidos contra el tripanosoma y la hipotensión o tensión baja (motivo por el cual Guzmán empezó a consumirla).

Forma de cultivo

El agricultor de Coín explica que una de las grandes ventajas de esta planta desde el punto de vista agrícola es la facilidad con la que se adapta a cualquier tipo de suelo. De hecho, «cuando más suelta y arenosa es la tierra, mejor», sostiene Guzmán. No es demasiado exigente con las cantidades de agua: «En invierno no es necesaria regarla, aguanta con las lluvias; en verano sólo hace falta regarla una vez a la semana para mantenerla sana».

Una vez crecen las hojas, estas se recogen y se secan. «Los centros industriales lo hacen con gas, yo empleo un proceso de secado natural a la sombra durante dos o tres días». Una vez la hoja está dura, se introduce en una picadora de donde sale en polvo. En el mercado se puede encontrar en cápsulas, aunque los agricultores venden el producto en grandes cantidades para no limitar su uso. Se puede consumir como condimento en ensaladas, disuelto en infusiones o lácteos. La hoja también se puede consumir sin ser molida, en tortillas u otras recetas. Su sabor, dicen, es algo picante.

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