Málaga produce una matalahúva de lujo, pero el precio no le acompaña

Plantación de matalahúva en la comarca de Antequera. /SUR
Plantación de matalahúva en la comarca de Antequera. / SUR

Productores de anís de la comarca norte de Antequera apuestan por otros cultivos alternativos como el garbanzo por considerarlos más rentables

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

El menor precio de la matalahúva de Siria ha terminado por arrastrar a la baja también al anís grano que se cultiva en Málaga. Tanto que ha provocado un importante descenso del cultivo en la provincia. Se estima que este año la superficie de cultivo ha descendido un 50% por este motivo. En la provincia los cultivos de matalahúva se concentran en la comarca norte de Antequera y algunos municipios de la Serranía de Ronda. Entre los pueblos donde el cultivo de anís es habitual se encuentran Teba, Ardales, Campillos, Sierra de Yeguas, Villanueva del Trabuco, Almargen, Valle de Abdalajís o la pedanía antequerana de la Joya. Sin embargo, este año muchos de estos pueblos han dejado de confiar en la matalahúva, de tal manera que la superficie de cultivo ha pasado de unas 3.000 hectáreas a apenas unas 1.500. Al menos eso es lo que asegura uno de los propietarios de Anís en Grano Sancho de Villanueva de Tapia, Francisco Sancho, para quien muchos de los agricultores fieles a este cultivo han decidido cambiar por el garbanzo debido a que el anís ha visto bajar su cotización casi 30 céntimos de euros en el último año. «Hoy los precios no superan los 1,50 euros y ello ha sido decisivo en la pérdida de superficie de cultivo», según Sancho. La campaña de cultivo del anís en Málaga comienza a mediados de febrero y la cosecha tiene lugar por lo general en junio.

Donde la pérdida de superficie de cultivo no será tan acentuada es en las provincias de Córdoba y Sevilla. «Comparado con Málaga, en estas dos provincias andaluzas sólo han sembrado un 20% menos», afirma Sancho.

Actualmente, el 90% de los cultivos de matalahúva se realizan en suelos de secano, y sólo un 10% en regadío. Al igual que sucede con otros cultivos, los agricultores que suelen apostar por el anís lo hacen con acuerdos cerrados con los comercializadores, que son los que les facilitan las semillas e incluso pactan un precio al inicio de la campaña.

El cultivo se realiza a mediados de febrero en la provincia.
El cultivo se realiza a mediados de febrero en la provincia. / SUR

Desde el punto de vista comercial, según Francisco Sancho, la caída de precios del producto ha abierto nuevo mercados en el exterior como México, Marruecos o República Dominicana, entre otros, destinos que antes no se interesaban en el producto español por ser más caro.

Anís en Grano Sancho es la principal distribuidora de anís en España. La firma comercializa una media de 500 toneladas anuales de anís, llegando a las 800 en los mejores años de producción. Casi la totalidad de sus ventas tiene como destino el mercado exterior. Según Sancho, el 80% del producto va a parar a las destilerías y el 20% restante para su venta como especias.

Los principales países donde distribuyen su producto son Alemania, Francia, Italia, Suiza, Holanda, Uruguay, Paraguay y Estados Unidos.

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