Investigadores logran cultivar tomates de calidad usando la mitad de agua de riego

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

Expertos de la Facultad de Farmacia y de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica (Etsia) de la Universidad de Sevilla (US) han publicado un estudio en el que demuestran que reduciendo más del 50% del agua de riego en cultivos de tomates cherry el producto no sólo mantiene su calidad, tanto comercial como nutricional y funcional, sino que incluso puede incrementar el contenido de carotenoides, compuestos de gran interés en agroalimentación: además de ser colorantes naturales, algunos son precursores de la vitamina A, beneficiosos para la salud y con aplicaciones cosméticas. Estos datos son resultado de un estudio de tres años a lo largo de los cuales los investigadores han analizado dos variedades de tomates cherry y otros nueve tipos de tomates, tanto en ciclos de otoño como de primavera, en los campos de prácticas de Agronómicas. El 'riego deficitario controlado', que es como se denomina a esta técnica, consiste en reducir al máximo el riego en la fase de cultivo más resistente e ir incrementando el suministro de agua conforme comienza la fase de cultivo más sensible al estrés. Esta metodología abre un nuevo camino en la línea de productos hidrosostenibles que se diferencian en el mercado por un consumo reducido tanto de agua como de energía. Además, aporta un valor añadido como producto de calidad nutricional y sostenible con el medio ambiente.

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