El 'agro' malagueño se abre hueco en el selecto club del turismo de lujo

La demanda de frutas y verduras exóticas y de calidad se extiende entre hoteles de cinco estrellas y restaurantes de la Costa del Sol

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

El turismo de lujo o de elite en la Costa del Sol ha llegado para quedarse. Tanto es así que hace tiempo que el destino Costa del Sol no es sinónimo de buen tiempo y playas, sino también de lujo, siendo Marbella su gran referente. No en balde, más de medio millón de turistas eligen el litoral de la provincia atraídos por sus hoteles de Gran Lujo, la oferta de compras exclusivas y de restaurantes con estrellas Michelin. El turista de lujo puede llegar a gastar 50.000 euros, con un gasto diario que supera los 600 euros. Conscientes de la importancia de este segmento, las empresas de distribución de alimentos no han dejado de ampliar su gama de productos exclusivos y exóticos dirigidos al turismo adinerado. Han sido los propios hoteles y restaurantes los que, con sus pedidos, han llevado a las distribuidoras a ponerse las pilas e introducir en su cartera de productos una oferta de los mas variopinta, con frutas, verduras y especias de los orígenes más diversos y a precios no siempre al alcance de todo el mundo.

Aunque la tendencia de los grandes chefs implantados en la Costa del Sol es utilizar en su cocina productos de temporada, los turistas adinerados no renuncian a poder degustar otros que por su origen no están al alcance de cualquier. Para el gerente de la empresa Hermanos Gallego, José Manuel Gallego, especializada en la distribución de frutas y verduras, además de en la elaboración de productos de cuarta gama, han sido sobre todo los restaurantes los que han obligado a la empresas de distribución a ampliar su oferta. «En apenas cinco años hemos pasado de trabajar con dos o tres decenas de productos a más de 600 en nuestro caso, de los cuales más de un centenar son exóticos. Se trata de un fenómeno que ha ido creciendo, especialmente en el último lustro, y que cada vez tomará más fuerza, sobre todo con los productos ecológicos y saludables», asegura Gallego.

Málaga Natural está implantada en Mercamálaga. Se ha especializado en la comercialización de frutas exóticas, muchas de ellas de importación. Su propietario, Andrés Rojas, tienen muy claro que su objetivo es servir las demandas de sus clientes, desde frutas a hortalizas, exóticos o étnicos. Su cartera de productos la conforman actualmente más de 2.500 referencias y entre su clientes se encuentran buena parte de los hoteles de la Costa del Sol, lo que le obliga a importar desde todas partes del mundo todo tipo frutos. Según Rojas, en muchas ocasiones trabajan bajo pedidos. «La mayoría tienen que ser transportadas por avión, lo que eleva el precio de las mismas, aunque es la única forma de poder garantizar la calidad», señala.

Exotic Fruit Box es una compañía que se dedica a la venta directa de frutas subtropicales 100% malagueñas, directo del campo a la mesa. Algunas de las frutas con las que trabajan alcanzan precios elevados, sin embargo han logrado llevarlas hasta los consumidores, y según uno de sus socios, Nono Toré, la demanda sigue en alza. Frutas Eladio ofrece a sus clientes más de 1.500 referencias y se ha especializado en suministrar frutas y verduras a la alta gastronomía y la hostelería, sea cual sea su origen, dada la demanda que existe de estos productos. Caprichos o no, la demanda de los productos agroalimentarios de calidad locales o de importación no ha dejado de crecer en la última década.

Trufa blanca. / SUR

Trufas blancas del Piamonte a 3.000 euros el kilo, entre los productos más demandados

Málaga. La trufa blanca del Piamonte es con casi toda probabilidad uno de los productos ‘agro’ más caros que comercializan empresas de distribución comoFrutas Eladio. Su precio alcanza los 3.000 euros el kilo. Sin embargo, según esta firma, tiene mucha demanda entre cliente como Finca Corsetín, Puente Romano, Marbella Club o los restaurantes D Wine o 1870, ambos en el municipio de Marbella. Esta variedad de trufa procede de la Toscana y otras regiones de Italia. Es una de las más utilizadas en la alta gastronomía. Se come cruda, laminada o rallada, sobre los platos a los que proporciona su especial aroma. En la Fiera Internazionale del Tartufo Bianco d’Alba (Italia) se han pagado hasta 100.000 euros por una trufa de 750 gramos.

Caviar cítrico. / SUR

Caviar cítrico de Australia a 300 euros el kilo, también conocido como 'lima dedo'

Se trata de un cítrico de origen australiano, el Citrus australasica, también llamado 'lima dedo'. En España se cultiva desde hace unos años en Elche, aunque el árbol es más pequeño que el de Australia. También hay productores malagueños que lo están intentando. Tiene una piel muy fina. Su aspecto recuerda a un cilindro alargado y guarda en su interior pequeñas vejigas o cápsulas esféricas cargadas de un jugo ácido parecido al del limón que al ser masticadas estallan en la boca. Dado su alto coste, sobre todo la que procede de Australia y que es transportada por vía aérea, las empresas malagueñas especializadas en la comercialización de frutas y hortalizas trabajan por lo general bajo demanda.

Cerezas de Canadá. / SUR

Cerezas de Canadá por avión con precios que oscilan entre los 10 y 100 euros el kilo

Las altas temperaturas han adelantado la campaña de cerezas en España, resto de Europa y Turquía. Ello ha obligado a los mayoristas e importadores malagueños a tener que recurrir a terceros países en busca de cerezas, muy demandada entre los turistas adinerados. En concreto, se están importando de Canadá para abastecer la demanda de agosto. Son transportadas por avión y empresas como Málaga Natural la ofrecen a 10 euros el kilo, aunque hay otras distribuidoras en la provincia que la ofrecen a 100 euros. Junto a las cerezas también están siendo muy demandas en estas fechas en la Costa del Sol las 'berrie' (fresas, frambuesas, moras o arándanos, entre otras frutas).

Pitaya. / SUR

Pitaya o fruta del dragón 'made in Málaga' de temporada a 15 euros el kilo

También es conocida como fruta del dragón y aunque es originaria de América, desde hace varios años también se produce en distintos puntos de la provincia. La fruta de temporada producida en Málaga alcanza en el mercado cotizaciones que rondan los 15 euros el kilo y hasta 7,50 euros la pieza. Es muy vistosa y empresas como Málaga Natural la han incluido ya en su cartera de productos, junto con otras procedentes de Marruecos, aunque la malagueña duplica en precio a la del país norteafricano. Las producciones malagueñas son poco significativas y se concentran en la comarca de la Axarquía. De un tiempo a esta parte es fácil de encontrar en mercados de gran público como el de Atarazanas, en la capital.

Lichi. / SUR

Lichis cultivados en la provincia que atraen a la población asiática a 12 euros el kilo

Se cultivan en la Axarquía. Su aclimatación en Málaga, junto con el longan, ha sido demostrada por el Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea (IHSM) La Mayora. Sin embargo, no son muchos los agricultores que se han atrevido con este cultivo, a pesar de que sus frutos son muy demandados por la población asiática en Europa. Ello lo sabe bien Exotic Fruit Box, empresa productora y comercializadora que vende esta fruta a 12 euros el kilo. De los dos, el longan es más desconocido. A diferencia del lichi, los árboles de longan son mucho más productivos, la fruta puede aguantar en el árbol sin recolectar y sin que se vea mermada su calidad, y además se dan en entre noviembre y febrero e incluso mazo.

Mano de Buda. / A. P.

Mano buda de Málaga, un cítrico sin zumo y sin pulpa que se encuentra a 10 euros la pieza

Es un cítrico, pero no tiene zumo ni pulpa. Es casi todo corteza y cáscara. Sin embargo, esconde un profundo sabor, fragancia y aroma. Su piel, rallada, se utiliza en repostería y reforzar algunos platos en gastronomía, por lo que son los restaurantes sus principales clientes. Muchos cocineros lo suelen cortar y congelar, porque una vez maduro no aguantan mucho tiempo. Desde hace unos años, unos cuantos productores malagueños lo cultivan a precios nada imaginables. De venta a público pueden alcanzar hasta los 10 euros la pieza. Otro cítrico que también se está haciendo un hueco en la alta restauración es el yuzu, una fruta de la familia de los cítricos que tiene una piel gruesa y unas grandes pepitas. Veinte gramos de piel de yuzu alcanza los 13 euros.

Guanábana. / SUR

Guanábana, la fruta «milagro» contra el cáncer que se cotiza hasta los 70 euros la pieza

La guanábana es la fruta de un árbol de la familia 'Annonaceae', cultivado en muchos países tropicales. Es mayor que la chirimoya. Mide entre 14 y 40 centímetros de largo y entre 10 y 20 centímetros de ancho, llegando a pesar hasta los cuatro kilos. Está cubierta de espinas suaves y su pulpa, que es comestible, es blanca. Málaga Natural lleva tiempo importándola ya que es muy demandada, a pesar de sus precio, que puede superar los 70 euros la pieza. El motivo es que desde hace unos años está muy valorada por sus beneficios contra el cáncer. Hay quienes afirman que es hasta 100 veces más potente que la quimioterapia y es hasta 10.000 veces más efectiva que los fuertes medicamentos quimioterapéuticos, y sin dañar las células sanas.

Maíz mini. / SUR

Maíz dulce y verduras mini frescas de Tailandia para ensaladas a 15 euros el kilo

Es uno de los productos de moda este verano. Procede de Tailandia. Como otros muchos productos de importación son transportados por avión, lo que hace que el precio mayorista alcance los 15 euros el kilo. La empresa Málaga Natural de Mercamálaga lo tare para suministrar a los restaurantes de la Costa del Sol, que lo utilizan en sus ensaladas. Estas mini mazorcas son recolectadas días previos a que alcancen la madurez. Son dulces y tiernas y tienen un color amarillento. Son difíciles de encontrar en fresco en el mundo occidental. En Tailandia en cambio son habituales en multitud de platos y currys. Su cultivo requiere mucha mano de obra y es difícilmente mecanizable, lo que limita su cultivo en otras zonas del mundo.

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