Diario Sur

El aceite, a precio de oro

El precio del aceite de oliva virgen extra en origen alcanza ya los 3,85 euros, la cotización más alta desde el inicio de la campaña.
El precio del aceite de oliva virgen extra en origen alcanza ya los 3,85 euros, la cotización más alta desde el inicio de la campaña. / Ñito Salas
  • Detrás del incremento de precios está una producción que se espera sea inferior a las previsiones iniciales de 1,4 millones de toneladas

La campaña olivarera se va acercando a su fin. Y tal como se preveía, los precios del aceite de oliva en origen no dejan de subir. De hecho, mantienen una línea ascendente que de momento nada apunta que pueda descender. Los vírgenes extra se han cotizado en la última semana de febrero, según el Sistema de Información de Precios en Origen del Aceite de Oliva, Poolred, muy cerca de los 4 euros. En concreto, a 3,85 euros, 60 céntimos más que un año atrás, aunque todavía lejos de los 4,23 euros que alcanzó en agosto de 2015 o los seis euros que alcanza en Italia.

Por su parte, el virgen ha alcanzado los 3,78 euros, 75 céntimos más que en 2016; y en el lampante –que necesita refinarse para su consumo– a 3,69 euros el kilo en origen, 86 céntimos más. Es decir, incrementos de un 18%, un 24% y un 30%, respectivamente. En Túnez, el virgen extra se cotiza a 4,08 euros y a 3,25 el lampante.

El sector no prevé de momento que los precios desciendan en origen. La perspectiva es que se mantengan altos durante los próximos meses, debido a que la producción parece que va a ser inferior a la esperada, en torno a 1,3 millones de toneladas frente a unas previsiones iniciales de 1,4 millones. En Andalucía, el aforo de producción del olivar apuntaba una producción de 1.108.400 toneladas.

El retraso en la cosecha por las «condiciones climáticas que caracterizaron la primavera y el verano pasados» está detrás de esta situación, según constata la mesa sectorial.

En el sector olivarero se apunta, asimismo, que el comportamiento alcista del mercado responde también a la existencia de lluvias insuficientes hasta la fecha para poner a punto los olivares de cara a la próxima campaña.

En España la situación se puede ver favorecida por la existencia de unos stocks de solo 242.000 toneladas, un 29% por debajo de la media de las cuatro últimas campañas, unas elevadas exportaciones y al sostenimiento de la demanda interior.

Según la industria, el consumo nacional permanece casi igual que el año pasado y se sitúa en 178.800 toneladas, aunque ha disminuido un 1% respecto a la media de los cuatro ejercicios precedentes. No obstante, ante el elevado precio del aceite de oliva, existe el temor de que los consumidores se decanten por otras variedades más baratas.

Además, los exportadores advierten que si el alto coste de la materia prima se dilata en el tiempo, las ventas exteriores se desacelerarán, y lo harán bruscamente, lo que no será bueno para nadie.

Málaga es la única provincia de Andalucía en la que caerá la producción de aceite de oliva respecto a la pasada cosecha. En concreto, la previsión es de un 29 por ciento menos, con sólo 50.900 toneladas, según el primer Aforo del Olivar de la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía.

La caída en la provincia, donde el olivar ocupa una superficie de cultivo de 130.621 hectáreas, obedece, según la Junta, a que en las plantaciones de secano, que son la inmensa mayoría, buena parte de la cosecha no se ha recuperado debido a la sequía.

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