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Azufaifo, la aceituna que sabe a manzana y se cultiva en Málaga

Cuando está maduro el azufaifo es marrón rojizo. :: sur
Cuando está maduro el azufaifo es marrón rojizo. :: sur
  • La fruta originaria de China tiene numerosos beneficios para la salud, con grandes cantidades de vitamina C, magnesio, potasio, cobre, calcio y niacina

Parece una aceituna pero sabe a manzana ligeramente dulce. Así es el azufaifo, un fruto al que también se le podría llamar 'de los mil nombres', porque se le conoce como achifaifa, achuchaizo, achuchaiza, azofeifa, azufaifo, azufeifo, chincho, gínjol, ginjolero, jijolero, jinjol, jínjol, jínjolera, jinjolero, jinjoles, jujuba y zofaifo, entre otros. Técnicamente, el 'Ziziphus zizyphus' es una especie vegetal de la familia de las ramnáceas, originaria del sur y este de Asia.

El azufaifo se ha cultivado y crecido en España desde hace siglos, aunque en las últimas décadas la superficie ha ido retrocediendo. En Málaga es posible verlo en algunas fincas y jardines, aunque no hay una gran extensión. Produce un fruto comestible con aspecto de aceituna, de unos 2 ó 3 centímetros, de forma elipsoidal o globosa, con una sola semilla. La piel es inicialmente de color verde claro y toma un color marrón rojizo cuando está maduro. Cuando está fresco, la pulpa es de verde claro a amarillento pálido, de textura harinosa, parecida a la de la manzana, y dulzona. Existen variedades injertadas que producen frutos de 5 ó 6 centímetros de longitud.

Es muy apreciado debido a su delicado sabor, su textura crujiente y su piel comestible. Al secarlos se utilizan también para sustituir a los dátiles en las preparaciones culinarias, pues son muy similares. El azufaifo, que se conoce también como 'la fruta de la inmortalidad', contiene numerosos nutrientes, que incluyen el magnesio, el potasio, el cobre, el calcio, la niacina y además cuenta con un mayor aporte de vitamina C que cualquier otra fruta cítrica. Esto fortalece el sistema inmune y evita que se padezcan enfermedades propias de los climas más fríos. Uno de los usos más comunes es preparar un té con el fruto seco y beberlo para aliviar el dolor de garganta.

Según diversos estudios médicos recientes, el azufaifo tiene la capacidad de disminuir la presión arterial y también puede ser utilizado en caso de anemia o problemas hepáticos. Todo esto se debe no sólo a los nutrientes con los que cuenta, sino también a los flavonoides, que le brindan un gran poder antioxidante, lo que contribuye a evitar el envejecimiento celular.

Además del fruto, las semillas del azufaifo tienen la capacidad de calmar los nervios y son utilizadas para conciliar el sueño, sobre todo en la medicina tradicional china. Cuenta también con 18 aminoácidos, que son los encargados de formar una gran cantidad de proteínas, una de las cuales ayuda a la cicatrización de llagas y heridas. Es una creencia común en muchas culturas que el consumir azufaifos a diario mejora también el tono y el color de la piel.

Usos culinarios

Pero no solo se utiliza el fruto, también se emplean las hojas como desodorante de ambientes y como repelente de insectos. Al preparar un té con las hojas del azufaifo es posible también eliminar los parásitos que se alojan en el intestino y que son los causantes de la diarrea. Incluso con la corteza del árbol se prepara una especie de colirio muy eficaz para desinflamar los ojos.

Gastronómicamente los azufaifos se consumen normalmente al natural, más o menos maduros, como tentempié o pequeño capricho especialmente disfrutado por los niños. En países como Líbano o Jordania también se toma como aperitivo o incluso como postre tras las comidas, mientras que en otros como China o Corea del Sur se emplea para preparar conservas dulces, vinos o vinagres, entre otros usos.