Diario Sur

SIN AGUA NO HAY AGRICULTURA

Málaga atraviesa por una complicada situación en cuanto a reservas hídricas. La administración autonómica, competente en la materia, ha advertido ya a los agricultores de los sistemas de Guadalhorce y Axarquía de que si no se producen aportaciones a los embalses, las restricciones están a la vuelta de la esquina. La verdad es que para esto no hay que correr mucho. No hace falta que la Junta de Andalucía haga ninguna advertencia. Los productores saben muy bien el problema que se les viene encima y por ese motivo algunos sectores productivos llevan tiempo reclamando medidas, o lo que es lo mismo, inversiones en infraestructuras para mejorar la gestión de los recursos disponibles y la explotación de otros, ahora en desuso. Sin embargo, todavía a estas alturas de la película nadie en el campo malagueño sabe qué obras llevará a cabo la Junta para garantizar los regadíos. Se lleva años hablando de autovía del agua y nada se ha hecho. Los grandes partidos no se ponen de acuerdo sobre la política a seguir en materia de aguas. Se habla de actuaciones para llevar agua de un lado a otro de la provincia para suministrar y garantizar determinados cultivos, pero no se dice toda la verdad, y es que una cosa son las conducciones por las que discurren las aguas de abastecimiento y otra cosa las de agua no potable. Málaga tiene un gran potencial agrario, pero es necesario que el campo tenga garantía de agua para regar, porque sin agua no hay agricultura.