Diario Sur

UN GIGANTE EN CIERNES

Algo se mueve en la agricultura mundial. A la reciente fusión de DuPont y Dow Chemical, y la compra de la suiza Syngenta por la china ChenChina, se une ahora el acuerdo que permite a la alemana Bayer, que revolucionó la historia de la farmacia con el lanzamiento de la aspirina en 1899, la compra de la compañía que lidera en el mundo el negocio de las semillas y los cultivos transgénicos, la estadounidense Monsanto, por 58.500 millones de euros. Aunque a los agricultores malagueños les parezca que ello no va con ellos, la realidad es que la operación supone la aparición de una nueva Bayer que controlará más de una cuarta parte del mercado de la agricultura química mundial. De hecho, la compañía resultante tendrá el 24 por ciento del mercado de los plaguicidas -gracias a la actual Bayer- y hasta el 30 por ciento del negocio de las semillas y la biotecnología, que domina Monsanto. Además, empujará de lleno a la farmacéutica en la agricultura, donde ya juega un papel destacado. Su división de ciencias de los cultivos pasará a representar cerca de la mitad de las ventas del grupo. La empresa resultante dominará el mercado de las semillas y los pesticidas.

La adquisición está sujeta a las condiciones habituales para el cierre de este tipo de operaciones, entre ellas, la aprobación por parte de los accionistas de Monsanto del acuerdo de fusión y la obtención de los correspondientes permisos de las autoridades competentes. El cierre de la operación se espera para finales de 2017. Bayer se ha comprometido a abonar una penalización de 2.000 millones de dólares en caso de renunciar a la compra por no haber obtenido la autorización de las autoridades antimonopolio, medida que subraya su confianza en obtener las autorizaciones necesarias.

La operación no es bien vista por todos en el mundo agrario. De hecho, sus detractores sostienen que la fusión de las dos compañías, ya multinacionales, hará subir los precios para los agricultores y favorecerá la difusión de las semillas genéticamente modificadas.Bayer y Monsanto responden que la alianza les dará más capacidad para investigar nuevos productos para ayudar a los agricultores a producir más alimentos. El futuro desvelará cómo afectará al agricultor.