Diario Sur

Pitanga, un cultivo que no atrae a los agricultores malagueños

Los agricultores malagueños no se sienten
atraídos por la pitanga. :: surLa solarización, cada vez
más empleada.
Los agricultores malagueños no se sienten atraídos por la pitanga. :: surLa solarización, cada vez más empleada. / A. P.
  • Algunos viveros de la provincia la ofrecen, sin embargo sólo se observan en algunos jardines como planta ornamental

  • EXÓTICO

Algunos viveros malagueños la ofrecen, sin embargo su cultivo no termina de despertar interés comercial entre los agricultores de la provincia. Se trata de un arbusto originario de Brasil, una especie subtropical y tropical que se puede cultivar en todas las regiones de clima mediterráneo en el mundo. Necesita humedad y calor, y tiene cierta resistencia a las heladas suaves. Su nombre científico es 'Eugenia uniflora'. También se le conoce como ñangapiry, capulí, 'grosella o cereza de Cayena.

Puede alcanzar entre los tres y cuatro metros de altura, y sus frutos aparecen aislados o en racimos con dos o tres en los nuevos crecimientos de las ramas. Para lograr un denso follaje, la pitanga en setos puede soportar intensas y continuadas podas; aunque produce menos fruta que las plantas no podadas, ya que con la poda se elimina madera nueva donde aparecen las flores.

La floración y fructificación es continuada durante el verano y el otoño. Las flores son pequeñas, blancas, de un olor agradable. El fruto de la pitanga es redondo de color rojo intenso, algo achatado, con 6 a 8 costillas pronunciadas, entre 2 y 2,5 cm de diámetro. La pulpa es muy jugosa y aromática; el sabor es inusual, ligeramente ácido. Tiene una semilla grande, ocasionalmente dos o tres. La fruta de la pitanga se puede consumir en fresco, en jugos, en repostería y helados.

Es un arbusto de gran belleza ornamental, para setos, verjas, jardines, y también para adornar cualquier finca con una planta exótica. Es de hoja perenne. Se trata de un árbol muy productivo, comienza a dar frutos a los dos o tres años, y estos deben de recolectarse cuando están completamente maduros, para que su pulpa este jugosa y tenga un buen sabor agridulce.

La pitanga es una planta rústica, poco exigente, que se adapta a una amplia gama de suelos, pero no tolera los suelos encharcados, los terrenos calizos y/o muy salinos. No soporta bien la asfixia radicular apareciendo fácilmente hojas amarillentas.

Se recomienda fertilizar durante la primavera y verano. Los riegos deben distanciarse dejando secar el suelo un poco entre riegos. Se recomienda siempre plantar las pitangas en lugar soleado.

Este árbol está presente en La Mayora, sin embargo no se ha realizado ningún ensayo con fines comerciales.

Las Islas Canarias son un lugar donde la pitanga tiene una gran adaptación y producción. En la isla de La Palma es frecuente encontrarla en cultivos dedicados al plátano.

El árbol de Pitanga rara vez posee insectos. Tiene propiedades repelentes. Sus hojas se utilizan para espantar las moscas. Es común su uso en la campaña, donde se esparcen las hojas en el interior de las habitaciones. Para preparar un insecticida casero contra las moscas, simplemente se debe machacar las hojas.

Crece y se cultiva en Bolivia, Argentina, Paraguay y Uruguay. Mercaderes portugueses la introdujeron en el Lejano Oriente. Se ha adaptado en la India, Filipinas, Samoa, Sri Lanka y China, aunque su uso en esta región es más ornamental. En América se ha introducido también en la costa del Pacífico, en Colombia, y en la costa Caribe de América Central, así como en varias islas del mar Caribe.