Diario Sur

LA AGRICULTURA DE CONSERVACIÓN EMPUJA FUERTE

Para la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el futuro debe ser la agricultura de conservación (AC), una agricultura eficiente y rentable que no destruya la biodiversidad ni afecte al entorno por el empleo indiscriminado de químicos y otros insumos. Según la agricultura de conservación, el suelo es el elemento más vulnerable del sistema por lo rápido que se destruye y la lentitud de los procesos de recuperación, por lo que hay que desarrollara con prácticas sostenibes.

La AC se basa en el disturbio mínimo del suelo, mantener cobertura permanente y la diversificación de las especies de cultivo, ya sea en secuencia o en asociación, porque permite revertir la degradación (aumenta la materia orgánica en una escala de 0,1 a 0,2 % por año, reestablece la estructura natural del suelo y con ello facilita la infiltración del agua y los nutrientes).

Según la FAO, son impactos comprobados de la AC el aumento de rendimientos y producciones, la estabilidad de los rendimientos con menos incidencia de fenómenos climáticos (sequías, inundaciones), la disminución de los plaguicidas en hasta un 50 por ciento y la bajada de los costes por menor empleo de maquinaria y mano de obra.