El sector cítrico de Málaga, ante el reto de ganar en competitividad y futuro

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La consejera de Agricultura, María del Carmen Ortiz, en el foro. / Foto: Salvador Salas | Vídeo: Pedro J. Quero

  • La consejera de Agricultura, María del Carmen Ortiz, destaca la potencialidad de este cultivo como generador de empleo

En Andalucía hay sólo 35 organizaciones de productores de frutas y hortalizas que comercializan cítricos. Estas organizaciones concentran el 24 por ciento de la superficie, el 20 por ciento de la producción y el 15,5 por ciento del total de las explotaciones de cítricos de la región. Sin embargo, en Málaga no hay ni una sola organización y las cosechas se comercializan a bajos precios, en árbol, a algunos empresarios levantinos y murcianos que consiguen vender a terceros una producción con unos precios mejores, perdiendo, por tanto, valor añadido los agricultores andaluces.

Por ello no es de extrañar, que la consejera de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, Carmen Ortiz, destacara ayer como gran «debilidad» del sector citricola andaluz y malagueño la falta de cooperativismo de los productores.

La consejera realizó estas declaraciones en el desayuno-coloquio que bajo el título ‘Panorama agrícola andaluz. El subsector de los cítricos’, se celebró ayer en la capital organizado por Diario SUR’. Ortiz, que inició su intervención con una condena a los atentados de París y a la violencia machista, animó al sector a unirse para ser más fuertes y a constituirse en organizaciones de productores, figura que calificó de fundamental para poder optar a subvenciones.

Málaga no cuenta con una sola organización de productores, lo que significa que «las cosechas se comercializan a bajos precios, en árbol, a algunos empresarios levantinos y murcianos que consiguen vender a terceros una producción con unos precios mejores, perdiendo, por tanto, valor añadido los agricultores andaluces», dijo la consejera.

Para Ortiz, la unión de productores es la única forma de dar respuesta a las debilidades en materia de manipulación, comercialización y exportación y valor añadido, e insistió en que los agricultores contaran en este sentido con el apoyo total de la Consejería.

Ante un auditorio totalmente repleto, Ortiz no supo explicar sin embargo las razones por las cuales en el sector cítrico malagueño no abundan las cooperativas como sucede en el olivar o la horticultura. «Quizá sea porque es un sector más tradicional o porque se trata de explotaciones pequeñas», señaló.

No obstante, consideró que quizá sea el momento de» copiar lo bueno de otros sectores más punteros en lo que a cooperativismo se refiere, como es el caso de las hortalizas, donde la unión de productores está dando magníficos resultados», afirmó.

Según la consejera, en Andalucía el sector citricola se encuentra inmerso es estos momentos en una época de retos futuros que lo hacen avanzar hacia una producción más diversificada, mejor orientada al mercado, de mayor calidad y más comprometida con el medio ambiente y que cuenta con la ayuda de la Junta.

Sin embargo, reconoció que aún «nos queda mucho por hacer en este sector para mejorar sus explotaciones, reequilibrar la cadena de valor, concentrar la oferta, desterrar la práctica del reclamo en la gran distribución y realizar una buena promoción en los mercados frente al estancamiento del consumo».

Para la consejera, entre las deficiencias del sector en Málaga, además de la falta de cooperativas, se encuentra el que «en condiciones normales, el producto llegar con dificultad a cubrir los costes. La razón fundamental es que el sector adolece de una serie de males estructurales que van desde la presión urbanística hasta el pequeño tamaño de las explotaciones, donde el 80% no llega a la hectárea, la deficitaria red de riego que dificulta la optimización de los recursos hídricos e incrementar el coste o la falta de una buena gestión empresarial».

Según Ortiz, esta situación se traduce en la existencia de un modelo de comercialización deficiente. Aunque destacó el papel de Tana, ubicada en Málaga, que comercializa una media de 12 millones de kilos de limones de la provincia, la mitad de las cuales va a la exportación, recalcó que la provincia necesita disponer de iniciativas empresariales que se hagan realidad, que den valor añadido a las producciones de cítricos, por lo que animó al sector a mirar hacia adelante y a apostar por modelos cooperativos.

Del sector cítrico de Málaga, la consejera destacó que lidera, con 1.136 hectáreas, la superficie de producción ecológica en Andalucía, seguida por Almería con unas 1.000 hectáreas certificadas.

Según manifestó, el auge de este modelo productivo responde a la apuesta que han hecho algunos propietarios por el modelo ecológico para «diferenciar su producción», poniendo como ejemplo el impulso de la transformación de explotaciones antiguas en ecológicas al Grupo de Desarrollo Rural del Valle del Guadalhorce y colectivos como Guadalhorce Ecológico, que han visto en los canales canales cortos de comercialización como vía accesible y rentable para las producciones ecológicas locales.

Para tratar de colaborar con el desarrollo del sector citricola, la consejera anunció que desde el Gobierno andaluz se van a poner en marcha medidas dirigidas a los agricultores para que las producciones contribuyan al medio ambiente y a su internacionalización, a favorecer la creación de industrias agrioalimentarias, ordenar la oferta y promover iniciativas empresariales que estimulen el desarrollo económico. «En definitiva, a generar valor añadido en nuestra tierra y elevar el nivel de vida de las zonas rurales», señaló Ortiz.

Previsiones de producción

Sobre la producción de cítricos prevista este campaña en Andalucía, la consejera manifestó que la comunidad andaluza se ha convertido en la segunda región de España, superada sólo por la Comunidad Valenciana. Andalucía cuenta con 85.000 hectáreas de cultivo -unas 12.000 en Málaga-, que representan el 28 por ciento de la superficie total española y el 30 por ciento de la producción de estos frutos.

La producción media andaluza ronda los 1,5 millones de toneladas. En provincias como Sevilla o Huelva el sector ha experimentado una mayor expansión en superficie, mientras que en otras como Málaga está más arraigado y no ha crecido en la misma proporción, según la Consejería.

Según Ortiz, el cultivo de cítricos es uno de los sectores agrícolas que más empleo genera en Andalucía, con 3,9 millones de jornales al año en la recolección y otros 2,1 millones en las centrales.

Respecto a la campaña 2015-2016, se prevé una producción de 1.733.119 toneladas en toda Andalucía. Por provincias, Sevilla, que concentra el 37 por ciento del total andaluz, sigue a la cabeza como principal productora, con 640.824 toneladas. La previsión para Huelva es de 461.762 toneladas (-14,41%); seguida de Córdoba, con 228.798 toneladas (-8,9%); Almería, con 220.038 toneladas (-4,7%); Málaga, con 136.086 (-30,4%); Cádiz, con 33.353 (-21,5%), y Granada, con 12.259 toneladas (-14,5%).

La titular de la Consejería de Agricultura destacó que el cítrico más representativo de Málaga es el limón fino (40%) y verna (60%) que llega a significar el 60% del total Andaluz.

Previamente al inicio del coloquio con la consejer intervino el director comercial y responsable del departamento agronómico de Tana, Matías Flores Cánovas, que dijo que la empresa es interproveedora de Mercadona desde 1998. Asimismo, señaló que Tana no sólo comercializa su propia producción, sino que compra la de otros productores malagueños.

Flores destacó el buen momento por el que atraviesa el limón, a la vez que dijo que el pomelo es un cultivo con muchas posibilidades de desarrollo en la provincia.