Menos casos que en la UE, pero más problemas

Crecimiento económico y quiebras empresariales resultan casi antagonistas, pues a mayor incremento del Producto Interior Bruto (PIB) se da una disminución más acusada en el número de concursos de acreedores. Lo avalan las estadísticas, y en buena parte de Europa.

Así, según un informe reciente del Consejo General de Economistas (CGE), mientras el PIB español volvía a aumentar otro 3,2% en 2016, la cifra de procedimientos concursales se desplomaba un 20%. En Alemania pasaba algo parecido, con una economía subiendo a un ritmo del 1,9% y las quiebras bajando un 9%, mientras que en Italia el PIB ascendía un 0,9% permitiendo que los concursos descendieran un 8,6%.

En España la caída fue bastante mayor a la media europea, y eso pese a tener un volumen menor de procedimientos registrados. Según el INE, el año pasado hubo 4.754 concursos de acreedores en España (4.080 para el CGE, al excluir a las personas físicas sin actividad empresarial), un 17% menos que el ejercicio precedente. Fueron 12,1 veces menos que en Francia, la economía europea con más quiebras contabilizadas (57.844), 4,5 veces menos que en Alemania (21.518 casos), 3,4 menos que en Reino Unido (16.502) y 2,8 menos que en Italia (13.472).

Y una de las principales razones de que en España el ratio de concursos por número de compañías esté claramente por debajo de la media europea, con solo un 0,1 frente al 0,3 de Italia, el 0,4 de Reino Unido, el 0,6 de Alemania y Portugal, y más aún el 2,1 de Francia, es que aquí «muchas empresas no acuden al concurso al no percibir sus ventajas», apuntan desde el CGE. Pero como el volumen del tejido empresarial español no resulta menor que el de esos países, los economistas perciben «una importante cifra oculta de teóricas situaciones de insolvencia, que pasan a engrosar las cifras de la economía sumergida y no de la real».

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