Diario Sur

Bruselas multa con 110 millones a Facebook por engañar para poder hacerse con WhatsApp

  • La red social, que acata la decisión sin reproche, se convierte en la primera firma que es sancionada por «falsear datos» en un proceso de fusión

Facebook es líder en muchas cosas, pero desde ayer también lo es por ser la primera compañía multada por la Comisión Europea en un proceso de fusión. Un dudoso honor que, sin embargo, le ha salido relativamente barato. Porque aunque la sanción de 110 millones de euros por dar información «inexacta o engañosa» para que los expertos comunitarios autorizasen la compra de WhatsApp pueda sonar a mucho, la cifra queda minimizada hasta el extremo cuando inmediatamente después se explica que en 2016 facturó 27.640 millones de dólares (unos 24.800 millones de euros). Así que fue conocer la decisión de Bruselas y la multinacional envió un comunicado reiterando que no hubo mala fe, que acata la decisión y que no recurrirá a la justicia. «Asunto cerrado», zanjaron. Y es que sólo les faltó decir 'quédense con el cambio'.

La clave de bóveda de este expediente era la fusión en sí. Es decir, si la dudosa actuación de Facebook era lo suficientemente grave como para que Bruselas pudiese poner en duda la adquisición de WhatsApp. Era algo que nadie esperaba y al final, no sucedió. Hubo multa. La primera, pero hasta ahí. Se trata de sumar 110 millones de euros a los 19.000 millones de dólares pagados en 2014. Quizá ahora se entiende mejor por qué Facebook quiere dar carpetazo cuanto antes a un expediente sancionador que formalmente ya se había lanzado el pasado 20 de diciembre.

Varios atenuantes

La empresa de Mark Zuckerberg no tuvo reparos en entonar el 'mea culpa'. «Los errores que cometimos en nuestros registros de 2014 no fueron intencionados y la Comisión ha confirmado que no afectaron al resultado del examen de la fusión. Siempre se actuó de buena fe desde los primeros contactos con la Comisión, tratando de facilitar información precisa en cada momento», recalcó un portavoz de la red social.

«Esta decisión envía a las empresas una clara señal de que deben cumplir todos los aspectos de las normas sobre concentraciones de la UE, incluida la obligación de proporcionar una información correcta. Se trata de una multa proporcional y disuasoria», señaló, por su parte, la comisaria de Competencia, la todopoderosa Margrethe Vestager.

¿Pero qué pasó exactamente para aprobar esta sanción? El núcleo central del pliego de cargos parte de agosto de 2016. Fue entonces cuando aquello que no podía ocurrir, sucedió. En una de sus actualizaciones de uso y su política de privacidad, WhatsApp informó de la posibilidad de vincular los números de teléfono de sus clientes con sus perfiles en Facebook. Se da la paradoja de que en 2014, los propietarios de la red social juraron y perjuraron que la vinculación automática de los clientes de ambas compañías era imposible, que no podían hacerlo. Y esto es lo que los funcionarios de Competencia nunca se creyeron.

Al final, han sido 110 millones de euros, pero ¿podían haber sido más? Sí, pero tampoco mucho más si se tiene en cuenta el potencial de la multinacional. Según las normas, Bruselas podría imponer una sanción de hasta el 1% de su volumen de negocios. Así que teniendo en cuenta las cuentas de 2016, la multa máxima podría haber rondado los 240 millones.

Sin embargo, como explicó la Comisión Europea ayer mediante un comunicado, se han tenido en cuenta una serie de atenuantes. Entre ellos figura haber colaborado con los técnicos, admitir la infracción y renunciar a su derecho a acceder a los documentos, junto a solicitar una audiencia para defenderse.

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