Los hogares se endeudan un 14% más con créditos personales para cubrir el tirón del consumo

  • La financiación de sus compras subió hasta los 27.355 millones en 2016, un nivel previo a la crisis, por el empuje de la adquisición de coches

Acudir al crédito para financiar los gastos del día a día vuelve a ser una práctica habitual entre los consumidores, una vez olvidadas las peores consecuencias de la crisis económica para los presupuestos familiares. Los hogares han retomado la contratación de todo tipo de productos de financiación instantánea -aquella que habitualmente no presenta tantas trabas de concesión como las de una hipoteca- para adquirir el clásico electrodoméstico, hacer el viaje 'soñado' o renovar su vehículo.

El volumen de nuevas operaciones alcanzó los 27.355 millones el año pasado, lo que implica varios hitos: un nuevo incremento, del 14%, con respecto al año anterior, cuando ya venía de mejorar un 13%; y, a la vez, el mayor nivel de inversiones crediticas desde antes de que comenzara la recesión.

El auge de los préstamos personales, las líneas de financiación exprés o las tarjetas de crédito 'revolving' -aquellas en las que el contador se pone a cero mes tras mes-, ha impulsado a los ciudadanos a endeudarse en el que ha sido un año «récord» para el sector, según indicó ayer el presidente de la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (Asnef), Fernando Casero.

En 2016 se superó el mayor volumen registrado en financiación al consumo desde 2012, cuando se contabilizaron menos de 20.000 millones en este tipo de métodos de pago aplazado. Solo en 2009, las entidades consiguieron marcar un máximo histórico, superior a los 31.500 millones, en lo que suponía los últimos coletazos del 'boom' económico. Por su parte, el importe de los créditos que se encuentran en vigor -habitualmente son líneas de financiación a corto plazo, de hasta cinco o seis años en el caso de los vehículos- subió un 17,6% hasta los 31.154 millones.

La adquisición de todo tipo de productos y servicios mediante los créditos -excluida la compra de vehículos- representa un 62,7% de las operaciones contabilizadas el año pasado, hasta alcanzar los 17.161 millones, un 10% más que en 2015. Sin embargo, el mayor repunte volvió a llegar de la mano del sector automovilístico, cuyas líneas de crédito representaron un volumen de operaciones de 10.193 millones, esto es, un 21% más que en el ejercicio anterior. Estos préstamos ya representan casi cuatro de cada diez euros invertidos en financiación personal.

Entre 1.860 y 12.850 euros

Aunque el auge de estas operaciones se debe a la adquisición de vehículos nuevos -casi 8.000 millones, con un crecimiento cercano al 20%-, un 10% de esta financiación se explica por la compra de coches usados, con 1.871 millones y un alza del 27% en términos interanuales, al hilo de la recuperación del mercado de segunda mano. El importe medio por cada crédito formalizado en autos se situó en los 12.850 euros.

La misma coyuntura se da en el caso de los préstamos personales para otro tipo de productos ajenos al mercado automovilístico: las tarjetas de crédito acumularon casi 11.000 millones en nuevas operaciones, con un incremento del 5,3%, pero fueron los prestamos personales los que más crecieron -un 60%- hasta los 1.400 millones. El importe medio de cada contrato de financiación fue de 1.860 euros.

La recuperación de este tipo de créditos ha transcurrido en paralelo a la recuperación económica, en general, y al gasto de los hogares, en particular. «Los españoles tienen más confianza», indicó ayer Casero en la presentación de los resultados de la patronal. Por eso -añadió- asumen más financiación para sus gastos diarios. Para 2017 se espera que estos datos «sigan siendo buenos».

Mayor demanda doméstica

Los registros del INE relativos al Producto Interior Bruto de 2016 ya anticiparon que la demanda de consumo doméstica aportó 2,2 puntos al crecimiento del 3,2% que registró la economía española el año pasado. También se batió el récord de endeudamiento familiar, excluidas las hipotecas, durante el año pasado, con una cifra que alcanzó los 168.579 millones, lo que supuso un incremento del 3% con respecto a los compromisos financieros de los ciudadanos con sus respectivos bancos, según el último boletín del Banco de España. La deuda ligada a préstamos de consumo sostuvo la todavía incipiente recuperación del mercado hipotecario, donde pesan más las amortizaciones que las nuevas concesiones de crédito.

La firma que lidera el mercado de bienes de consumo en cuanto a nuevas operaciones es Financiera El Corte Inglés, con un volumen de nuevas operaciones superior a los 6.000 millones -un 35% del total -. Por detrás se sitúa Santander Consumer Finance -2.094 millones-. Le sigue Cetelem, con 1.505 millones; BBVA Consumer Finance, con 1.383 millones, y Bankinter Consumer Finance, con 1.368 millones.

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