Diario Sur

Rajoy acusa a la oposición de «romper las reglas del juego» y desprestigiar a España

video

Mariano Rajoy. / Kiko Huesca (Efe) I Atlas

  • El Gobierno evita la autocritica y reprocha a otros partidos «no estar a la altura», pero el PSOE censura su «dejadez» por actuar «tarde y mal»

El Gobierno mantiene el cierre de filas en torno al conflicto de la estiba y ha optado por culpar a la oposición de las consecuencias negativas que acarree la no aprobación del polémico decreto que iba a reformar este sector, evitando además cualquier atisbo de autocrítica.

Y el primero en ponerse este viernes al frente de esas críticas a los partidos que rechazaron la liberalización de la estiba, en su mayoría fuerzas de izquierda, fue el propio presidente Mariano Rajoy. Este, pese a empezar diciendo que no iba a «reprochar nada a nadie, ni ahora ni en adelante», acusó a esos partidos –sobre todo al PSOE, del que espera que al menos se pueda abstener y no votar en contra en el futuro– de «romper tanto las reglas de juego europeas como del sentido común». «Y eso –advirtió– afecta a muchas cosas, entre otras al crédito, la imagen y el prestigio» de España puesto que, según él, «un gran país» de la UE «no puede decir por mayoría que no quiere cumplir una sentencia de los tribunales» comunitarios.

Con todo, Rajoy dijo que el Ejecutivo sigue «con la mano tendida» para tratar de llegar a un «acuerdo satisfactorio». En la misma línea, el portavoz gubernamental y ministro de Educación y Cultura, Iñigo Méndez de Vigo, pidió a los partidos contrarios a la reforma de la estiba que se pregunten «si favorecen los intereses generales o si priman los particulares». En este sentido, insistió en la tesis ya sostenida días atrás por todo el gabinete de que la multa a España por no cumplir con Europa «está a punto de caer» y, por eso, el plazo de tiempo para negociar y buscar ahora un acuerdo es «muy justo».

Por ese mismo motivo, el ministro de Fomento, Iñigo de la Serna, anunció este viernes que retomará «personalmente» los contactos con todos los grupos políticos para elaborar un nuevo decreto que pueda disponer del consenso suficiente. Pero advirtió, eso sí, de que «es imposible» que el nuevo texto «sea muy distinto» del que el Pleno del Congreso rechazó el jueves pasado por 175 votos en contra, 33 abstenciones y ‘solo’ 142 respaldos a dicha reforma.

«La responsabilidad es mía»

De la Serna, no obstante, sí dejó entrever que puede haber cometido algún error, aunque solo fuera en las formas. «Se nos paga por estar a la altura y ejercer nuestra responsabilidad –reflexionó en declaraciones a Onda Cero–, y la responsabilidad es mía, no de nadie más». Sin embargo, apuntó de nuevo a la «responsabilidad» de los agentes sociales que representan la actividad de carga y descarga de mercancías en los puertos para «cerrar un acuerdo».

Patronal y sindicatos tienen previsto reunirse el martes próximo, y en esa mesa de negociación ya sí habrá representantes del Gobierno que esperan escuchar la respuesta de ambos a su última propuesta. Esta incluía abonar el 70% del salario para los estibadores que les queden cinco años o menos para retirarse, cosa que en el sector se hace a los 55 años.

Desde la oposición, el PSOE mantuvo su postura de no respaldar un nuevo decreto hasta que se cierre un acuerdo sectorial. La líder andaluza del partido y presidenta de la Junta, Susana Díaz, acusó al Ejecutivo central de actuar «tarde y mal» porque ha dispuesto de dos años de mayoría (desde finales de 2014) para cumplir con Bruselas y no lo ha hecho. Criticó así su «dejadez» y «terquedad» por no consensuar ahora los cambios.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate