Diario Sur

El goteo de apoyos impulsó la rebelión interna mexicana

La ampliación de capital anunciada en junio por el Popular supuso el punto de inflexión en las relaciones de los grandes accionistas de la entidad con su presidente. Desde entonces, la familia mexicana Del Valle, que había aterrizado en el grupo en 2013 con un 6% de la propiedad y de la que ahora tiene un 4,2%, habría intentado apartar a Ron de sus funciones. No lo logró porque la resistencia del resto de miembros del consejo fue numantina. Sin embargo, la devaluación de los títulos en la Bolsa comenzó a provocar un goteo de adhesiones, acelerado este mes.

Los Del Valle han logrado apoyos en el consejo como los de Reyes Calderón, consejera independiente y responsable de la comisión de nombramientos; el del vicepresidente del banco José María Arias (expresidente de Banco Pastor); y el de la consejera independiente Helena Revoredo. Las grietas habrían aparecido, incluso, en el seno de Allianz, un aliado histórico en la cúpula de la entidad. La situación era tan insostenible que Ángel Ron tuvo que aceptar ayer la falta de confianza del máximo órgano de dirección del grupo.