Diario Sur

Los errores de Ron

Ángel Ron, en la junta de accionistas de abril. :: Paco Campos / efe
Ángel Ron, en la junta de accionistas de abril. :: Paco Campos / efe
  • Demasiada exposición al inmobiliario, la compra del Banco Pastor y la falta de provisiones han lastrado a la entidad

Hace tiempo que a Ángel Ron (Santiago de Compostela, 1962) le estaban moviendo la silla por la caída continuada del valor en Bolsa. El hundimiento de la acción es lo que ha acabado provocando su sustitución. Durante la presidencia de Ron, que llegó a ella en 2004, el Banco Popular ha tenido que realizar tres ampliaciones de capital por 5.400 millones de euros en total; la última a mediados de este año por 2.500 millones para provisionar los agujeros de la inversión en ladrillo. Precisamente, lo que ha terminado por desestabilizar al banco han sido los activos 'toxicos' inmobiliarios. Los analistas señalan que uno de los errores del Banco Popular fue querer crecer muy rápido prestando en los años de la burbuja inmobiliaria a promotoras y constructoras. Cuando llegó la crisis con toda su crudeza, el banco se encontró con que las promotoras quebraban y era imposible recuperar los préstamos, con lo que se quedaba con suelo o inmuebles que era sumamente difícil colocar. En los grandes pinchazos inmobiliarios, como Martinsa Fadesa o Polaris World, aparecía el Banco Popular como acreedor. El resto de los bancos también estaba en estos 'charcos', aunque el Popular fue muy damnificado.

Por otra parte, la compra del Banco Pastor al precio que se hizo es calificada como un «error garrafal» por los analistas consultados, que consideran que se pagó un sobreprecio muy alejado de lo que ya estaba ocurriendo en el mercado. El Popular absorbió al Pastor sin pedir ayudas públicas y lo exhibía como una muestra de fortaleza. Ahora se ve como una oportunidad perdida para haber conseguido un esquema de protección de activos (EPA) como hizo CaixaBank con Banco Valencia -que compró por un euro- o el Sabadell con la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM). Igualmente, se negó a traspasar activos tóxicos al banco malo, la Sareb, por el temor a ser señalados por el mercado como un banco con problemas.

'Operación Sunrise'

Con el objetivo de desprenderse de su lastre inmobiliario, Ron optó por crear Sunrise, una empresa con la que sacar del balance del banco unos 6.000 millones de euros en créditos e inmuebles, que aún no se ha puesto en marcha. Sin embargo, esta operación tendrá que ser revisada por el nuevo presidente y podría no llegar a hacerse. Los activos inmobiliarios del Popular suman más de 30.000 millones de euros. Cuando realizó la última ampliación de capital, Ron fijó el objetivo de reducir en 18.000 millones los activos inmobiliarios para 2018. El grado de cobertura de los activos inmobiliarios es del 35% y tiene que alcanzar como mínimo el 50% que existe en el resto del sector. El banco no ha podido desinvertir más rápido bajando precios porque no tenía suficientes provisiones. De hecho, en la actualidad se calcula que le faltan entre 3.000 y 4.000 millones de provisiones para tener una buena cobertura en inmuebles. Tampoco ha contado con mucha ayuda puesto que vendió el 51% de la gestión de su negocio inmobiliario a las firmas estadounidenses Värde Partners y Kennedy Wilson, perdiendo la posibilidad de dar prioridad a sus propios inmuebles. Ahora quería recomprar su Aliseda para recuperar el control.

Aunque a toro pasado es fácil opinar, diversos analistas señalan que Ángel Ron no ha sabido reaccionar en estos años. El consejo lo ha hecho buscando con su sustitución recuperar la credibilidad ante los mercados. Tras el repunte bursátil que experimentaron ayer las acciones del grupo, parece que la estrategia funciona, por ahora.