Diario Sur

Popular, víctima de la volatilidad bursátil por las tensiones en su consejo

madrid. Las acciones de Banco Popular lideraron ayer los ascensos registrados en el Ibex-35 con un alza superior al 5%, lo que le permitió situar su valor en los 0,82 euros. Sin embargo, este movimiento alcista puede tratarse de un mero espejismo porque la cotizada acumulaba hasta el martes un desplome del 33% en noviembre; y casi un 75% en los últimos 12 meses.

Durante varias semanas, y sobre todo en las últimas sesiones, Popular se ha visto envuelto en la incertidumbre bursátil provocada por las numerosas posiciones bajistas que mantienen algunos inversores cualificados. Se trata de una estrategia por la que apuestan por que el valor caiga. El problema para el banco es que más de un 8% de su accionariado está operando a corto, que es como se denomina a este sistema. De hecho, ese porcentaje está a punto de superar al del primer propietario de la entidad, la Sindicatura de Accionistas, que ostenta un 9,6% de su capital.

Ante esta situación, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) estaría estudiando quién se encuentra detrás de esas órdenes de venta a corto, indican fuentes financieras. Sin embargo, desde el regulador apuntan que su labor se centra en la supervisión del mercado y que, por ahora, no hay previsión de prohibir esa operativa.

En el fondo subyacen las discrepancias en el seno del consejo de Popular derivadas de la delicada situación en la que se encuentra el banco. Un sector crítico con la gestión del presidente, Ángel Ron, estaría buscando un sustituto para apartarle.

Tras los informes desfavorables de Bank of America y Credit Suisse del lunes, que situaban el valor de los títulos de la entidad en 0,75 y 0,70 euros, respectivamente, ayer Renta 4 publicó un análisis en el que otorga a la acción un potencial de revalorización superior al 50% y sitúa su precio objetivo en 1,23 euros.