Diario Sur

La OPEP retoma los recortes de crudo, ocho años después, para elevar su precio

  • El cartel reducirá en 1,2 millones de barriles al día su producción y el coste del petróleo repunta un 8,5%, pero no se esperan grandes subidas

Después de meses de indecisión y encuentros infructuosos, los países de la Organización de Productores y Exportadores de Petróleo (OPEP) decidieron ayer reducir la extracción de crudo para provocar, indirectamente, el alza en el coste de esta materia prima. Los miembros del cartel consiguieron su objetivo incluso antes de que se formalizara la decisión porque el Brent cotizó ayer durante toda la jornada al alza, para finalmente cerrar con un repunte del 8,5%. El crudo abandona los precios bajos y vuelve a situarse por encima de los 51 dólares.

Fue la primera reacción del mercado a la decisión de reducir en 1,2 millones de barriles la producción conjunta que los miembros de la OPEP sacan al mercado diariamente. A esa cantidad hay que unir otros 600.000 barriles que países no adscritos a la organización también se comprometieron a recortar: 300.000 de Rusia, y otros tantos de Kazajstán, Uzbekistán y Omán. En total, 1,8 millones de barriles que dejarán de estar disponibles en el mercado a partir del próximo día 1 de enero.

El acuerdo, ratificado en la reunión periódica que tuvo lugar en Viena, fue posible después de que Arabia Saudí, Irak e Irán -los tres grandes productores del mundo- limaran sus diferencias. El emirato se compromete a reducir su nivel de extracción en medio millón de barriles; los irakíes, en 210.000 unidades, a pesar de mostrarse reacios por la necesidad de luchar contra un Estado Islámico que se ha hecho con parte de la producción nacional. El régimen de Teherán ha salido airoso al quedar exento de aplicar recortes, por haberse incorporado al mercado recientemente tras el levantamiento de sanciones de EE UU.

Tampoco aplicarán recortes Libia y Nigeria. Ni siquiera Indonesia, que abandonará temporalmente el cartel. Todas estas economías se beneficiarán del acuerdo, al ver incrementados los ingresos por la venta de crudo y recuperadas, en parte, sus mermadas cuentas públicas.

Control del mercado

Se trata de la primera reducción de producción acordada por el cartel desde diciembre de 2008. A finales de aquel ejercicio, la organización optó por elevar los precios ante la brutal caída de la demanda, que había deprimido al petróleo de los 140 a los 50 dólares por barril. Entonces ajustaron 2,2 millones de barriles al día, lo que les permitió elevar el precio del Brent a entre los 115 y los 120 dólares durante cinco años. En junio de 2014, el crudo comenzó a desplomarse, también intencionadamente, al mantenerse la producción en los 33 millones de barriles, a pesar de que el consumo mundial se resentía, para acabar con la industria del 'fracking', llevando los precios hasta los 28 dólares.

Ahora, vuelve a ser el momento de elevar los precios. Con la decisión de ayer, la OPEP «ha conseguido ganar tiempo porque ha expulsado a buena parte de la industria del 'fracking' norteamericano del mercado y no podrán volver a hacerle sombra a cinco o diez años vista», explica Albert Enguix, analista de GVC Gaesco Beka. Con esas empresas de la extracción hidráulica arruinadas, al no poder soportar precios del Brent por debajo de los 60 dólares, el camino queda despejado para que los productores de crudo puedan «controlar de nuevo el mando de los precios», indica Enguix.

En cualquier caso, los expertos no abogan por un incremento rápido de los precios de los productos asociados al petróleo, como los combustibles de automóviles o los que sirven para encender la calefacción. «El crudo subirá, pero hasta el entorno de los 55 dólares», explica Albert Enguix. Los analistas no ven referencias de 70 u 80 dólares.

Las compañías del sector petrolífero se vieron beneficiadas, y así lo reflejaron cotizaciones como la de Repsol, cuyas acciones repuntaron un 4,30%. Precisamente ayer la empresa aprobó un dividendo de 0,35 euros a cuenta del año 2016.