Diario Sur

Especiales y medioambientales, las subidas que estudia Hacienda

  • El aumento del gravamen del alcohol y el tabaco se da por hecho y la duda es si también afectará a los hidrocarburos

En el paquete de medidas que el Gobierno estudia para cumplir con el déficit del 3,1% exigido por Bruselas en 2017 se incluirán medidas tributarias que irán más allá de cambios en Sociedades. La subida de alguno de los Impuestos Especiales está sobre la mesa de Hacienda, como ha reconocido el propio ministro Cristóbal Montoro. El año pasado, estas figuras recaudaron 19.149 millones, una cifra similar a la obtenida antes de la crisis. Sin embargo, el Ejecutivo considera que todavía hay margen para un aumento de tipos, sobre todo en el gravamen al alcohol y el tabaco.

«Soy partidario de una subida realmente importante de los Impuestos Especiales. Estamos muy por debajo del entorno europeo en este aspecto», señala Eduardo Berché, catedrático de Derecho Financiero y Tributario y decano de Esade Law School. De hecho, este experto considera que es positivo que se «penalicen productos nocivos para la sociedad y que, además, tienen costes sanitarios». En este sentido, el Gobierno también planea imponer un gravamen específico a las bebidas azucaradas.

Sin embargo, otros expertos piden precaución y evaluar los efectos que podrían tener para la evolución de los sectores implicados. «Hay que tener en cuenta que una subida de impuestos puede bajar la demanda y al final reducir la recaudación», explica Enrique Chinchilla, profesor de Dirección Financiera del IESE. Este experto se muestra más partidario de no aumentar la presión fiscal, recortar el gasto para hacerlo más eficiente y apostar por atraer inversión. En este sentido, considera que el 'brexit' «abre una oportunidad» para que España logre captar la eventual marcha de empresas afincadas en Reino Unido.

En cualquier caso, la más que probable subida de impuestos ya ha puesto en alerta al sector de las bebidas alcohólicas. En concreto, esta semana avisaron de que un incremento del 10% en este gravamen unido a un hipotético alza del IVA reducido (10%) de la restauración al tipo general (21%) supondría un descenso de 3.660 millones en su capacidad económica, pérdida de 52.734 empleos y un descenso en la recaudación tributaria de 46 millones.

Pero la gran duda que todavía no ha resuelto el Gobierno es si subirá el impuesto a los hidrocarburos (que supone más de la mitad de los ingresos de los tributos especiales). Hacienda es consciente de que esta medida afecta a un importante número de consumidores. También es posible la introducción de nuevos impuestos verdes la euroviñeta (tasa a la circulación de camiones).

En cualquier caso, el impacto recaudatorio de estos gravámenes no está muy claro. Por eso algunos expertos no excluyen que al final el Gobierno recurra al IVA. «No descarto que se acabe tocando», explica Carles Manera, miembro de Economistas Frente a la Crisis. De hecho, el catedrático de Historia Económica de la Universidad Islas Baleares teme que al final se produzcan recortes en el Estado de bienestar. El mes de diciembre será clave para empezar a resolver dudas.