Diario Sur

El frenazo de la inversión ralentiza la economía en el tercer trimestre hasta el 0,7 por ciento

  • Supone una décima menos que el PIB registrado entre julio y septiembre y es el menor ritmo de crecimiento desde finales de 2014

madrid. La economía se ralentizó ligeramente en el tercer trimestre del año. Lo hizo sólo una décima, hasta el 0,7%. Sin embargo, fue suficiente para convertirlo en el ritmo más lento desde el último trimestre de 2014, según los datos de contabilidad nacional publicados ayer por el INE. Esta desaceleración, que coincide con la cifra adelantada hace unas semanas, estuvo muy influenciada por el frenazo de la inversión en esos meses. En tasa anual, la economía se elevó un 3,2%, lo que implica dos décimas menos que el anterior trimestre. Pese a todo, el avance del PIB sigue siendo el doble que la media de la zona euro (1,6%) y es lo que permitió al Gobierno mantener su optimismo.

En cualquier caso, el menor crecimiento entre julio y septiembre se debió a una menor contribución de la demanda nacional (2,6 puntos frente a 2,9 del trimestre anterior) motivada por el desplome de la inversión, que apenas avanzó un 0,1% frente al 1,1% de los tres meses anteriores. En tasa anual este índice también registró un retroceso de cinco décimas al pasar del 3,6% al 3,1%. Esta ralentización abre una perspectiva negativa a corto plazo por las dudas existentes en la economía internacional que pueden castigar todavía más la inversión. Los vientos de cola que han favorecido el crecimiento de España pueden empezar a soplar con menos fuerza. De hecho, tanto el Ejecutivo como todos los organismos prevén que en 2017 el avance del PIB sea menor.

A esto se une un debilitamiento del consumo de los hogares, motor de la recuperación económica en los últimos dos años. En este caso, al igual que con la inversión, la moderación en el tercer trimestre fue muy ligera, de sólo una décima en tasa trimestral. Si se compara con el mismo periodo del año anterior, el descenso es más acusado y alcanza las cuatro décimas (2,8% frente al 3,2% anterior).

Demanda interna

La menor fortaleza de la demanda interna no pudo ser compensada totalmente por el mejor comportamiento del sector exterior. A pesar de que su contribución al PIB mejoró una décima hasta los 0,6 puntos, las exportaciones también se ralentizaron 3,6 puntos porcentuales en tasa anual. Asimismo, las importaciones se moderaron de forma considerable al pasar del 5,1% al 0,9%.

Los datos del INE también mostraron que el empleo, en términos de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, registró una variación trimestral del 0,8%, una décima superior a la del trimestre anterior. Esta evolución supone un incremento neto de 499.000 empleos equivalentes a tiempo completo en un año. Además, la remuneración de los asalariados permaneció estable (3,3%) debido a un incremento del número de trabajadores que permitió compensar la evolución negativa de la remuneración media, que registró una tasa del 0,1% frente al 0,3% del segundo trimestre.