Diario Sur

El Banco de España se opone a subir los sueldos de forma generalizada

  • El supervisor constata que los salarios siguen congelados este año, tras caer un 0,7% en 2015, y pide adaptarlos a la realidad de cada empresa

madrid. Los responsables del Banco de España no ven margen para el posible incremento de salarios que pueda derivarse de la negociación entre empresarios y sindicatos de cara al próximo año, en el que los representantes de los trabajadores abogan por alzas mínimas del 1,8%. Al menos no lo consideran adecuado si esta subida se va a extender de forma homogénea. «En un contexto en el que aún hay un elevado desempleo y riesgos no desdeñables para la actividad, resulta crucial que el crecimiento salarial se alinee con las circunstancias específicas de las empresas», afirmó ayer el director general de Economía y Estadística del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, en la presentación de la central de balances corporativos.

Este responsable del supervisor recordó que «la moderación salarial ha jugado un papel fundamental» en los últimos años «al permitir la recuperación de los niveles de empleo». Y apuntó que «no todas las compañías están en la misma situación y no es trasladable una subida a todas por igual». Hernández de Cos sostiene, como lo viene haciendo el Banco de España, que «hay que diferenciar los sueldos en función de la circunstancia» de cada firma.

Mientras tanto, las nóminas siguen sin levantar cabeza, a pesar de la recuperación económica. En los nueve primeros meses del año, la remuneración media ha registrado una variación «prácticamente nula», según el informe sobre los resultados de las empresas no financieras. La estadística solo se refiere a las grandes compañías. Si se tienen en cuenta los datos de todo 2015, en los que se incluyen también las pymes, los salarios cayeron un 0,7%, tras el ascenso del 0,5% de 2014.

Hasta septiembre, en sectores como el de la energía o el del comercio y la hostelería, se ha registrado un descenso de los gastos de personal por trabajador del 0,6% y 0,4%, respectivamente. En 2015, fueron las actividades de información y comunicaciones las que marcaron un mayor retroceso, al caer un 3,3%.