Diario Sur

El fiscal, opuesto a inculpar a los supervisores por Bankia

  • Ve «inútil» investigar a la cúpula del Banco de España y de la CNMV por el caso de la salida a Bolsa del banco, a pesar de los correos de la inspección

MADRID. La Fiscalía Anticorrupción sigue firme en la posición que viene manteniendo en el 'caso Bankia' desde su apertura hace cuatro años y medio: aunque claramente discutible e incluso criticable, el papel del Banco de España en la salida a Bolsa de la entidad sucesora de Caja Madrid y varias cajas de ahorros más no merece reproche penal. De lo contrario, «equivaldría a admitir que dichos funcionarios contribuyeron consciente y voluntariamente al resultado lesivo: el perjuicio de los inversores» que acudieron en gran número a comprar sus títulos animados por unas cuentas que, en realidad, están muy alejadas de las bondades que se habían declarado.

Por este motivo, se ha opuesto a que declaren en calidad de investigados -antes, imputar- buena parte de su antigua cúpula, encabezada por el exgobernador Miguel Ángel Fernández Ordóñez y su ex 'número dos' Fernando Restoy, además del que fuera presidente de la CNMV, Julio Segura, puesto que de la actuación del regulador bursátil tiene una opinión similar que la del supervisor. Su comparecencia ha sido solicitada por la acción popular que ejerce la Confederación Intersindical de Crédito (CIG) y apoyada por otras acusaciones.

Pero para el fiscal Alejandro Luzón los últimos correos internos del supervisor bancario sobre el estreno bursátil de Bankia, aportados hace pocas semanas a la causa, no cambian la esencia de los hechos puesto que «no aportan evidencia de que los funcionarios del Banco de España o de la CNMV participaran dolosamente por omisión en el delito que se investiga en estos autos».Sí admite que las criticas del inspector José Antonio Casaus sobre la muy dudosa viabilidad de BFA-Bankia como grupo estaban «fundadas» y «el tiempo las ha revelado atinadas», aunque advierte de que «no parece lícito convertir en sospechosos de la comisión de un delito a quienes entonces discreparon -y ahora discrepan- de dicha opinión».