Diario Sur

El concurso del AVE, que Talgo da por ganado, irá a parar a un fabricante español

Tren de Alta Velocidad (AVE) fabricado por Talgo. :: r. c.
Tren de Alta Velocidad (AVE) fabricado por Talgo. :: r. c.
  • La compañía se declara «virtual» adjudicataria del macrocontrato para entregar 30 trenes a Renfe, aunque la oferta de CAF es más barata

madrid. La resolución del contrato más importante en la historia de Renfe y uno de los más jugosos para el sector de las infraestructuras deberá aguardar aún varios días más, aunque ya se sabe que el ganador será español. Se trata de un concurso que garantizará a un solo fabricante carga de trabajo para, al menos, las tres próximas décadas: de un lado, desarrollando 15 nuevos trenes de alta velocidad (AVE), pedido que podría terminar duplicándose en función de las necesidades de la operadora; y por otro, encargándose de su mantenimiento durante 30 años, plazo que se podría ampliar otros 10. Sobre la mesa hay un presupuesto de 2.642 millones.

Ayer se abrieron los sobres de las ofertas presentadas por los cuatro aspirantes que llegaron a la fase final -la canadiense Bombardier quedó fuera a última hora al tener recurrido el pliego ante los tribunales-, y a priori la balanza se inclinará finalmente por Talgo. Este grupo ya está fabricando los trenes que circularán por el trazado del AVE a La Meca, en cuya construcción está participando un consorcio hispano-árabe en el que también son socios del fabricante vasco la propia Renfe y ADIF, la sociedad pública que gestiona las infraestructuras ferroviarias en España.

No obstante, la propuesta presentada por Talgo también ha sido la mejor valorada en el plano técnico. El problema es que esta parte del pliego solo aporta 35 puntos sobre 100 a su ganador, mientras que la mejor oferta económica se quedaría con los restantes 65. Y es ahí donde aparece CAF (que a su vez tiene la tercera mejor puntuación técnica, por detrás de la francesa Alstom y delante de la alemana Siemens), otra compañía española y también vasca de orígenes, cuya puja ha sido casi un 40% más baja que la de su rival: 83.508 euros por plaza, kilómetro operado y tren frente a los 137.768 de su competidor.

Lo normal sería que CAF se llevara finalmente el gato al agua pero fuentes del sector dan como favorita a Talgo al considerar la oferta económica de la primera «llamativamente baja». En Renfe no se han pronunciado, aunque en privado reconocen que les ha llamado la atención la diferencia de precio (39,4%) y por eso pedirán aclaraciones complementarias a sus autores, al tiempo que estudiarán si cabe revisar los conceptos que se han tenido en cuenta para esa valoración.

A los técnicos no termina de cuadrarles el precio de CAF por kilómetro recorrido cuando su tren (Oaris) es el que cuenta con menos plazas (487) y el coste de las 15 primeras unidades, junto a su mantenimiento, supondría 870 millones frente a los 786 millones de Talgo, que puede llevar más pasajeros por convoy (521 para su modelo Avril).

Ante estas dudas, Talgo remitió un comunicado a la CNMV donde se declaraba «virtual ganador», con lo que logró que sus acciones se revalorizaran un 13,5% en la Bolsa.