Diario Sur

La primera de las subidas de la luz previstas se cierra con un impacto mínimo

  • Se revisarán los últimos 31 recibos para cobrar el nuevo margen de comercialización, que llega con retraso y supone 1,76 euros por usuario

El Consejo de Ministros dio ayer el pistoletazo de salida para lo que será un 2017 en el que, previsiblemente, aumente el coste de la electricidad, por varias circunstancias que convergerán en unas pocas semanas. La primera llegó después de que el Ejecutivo aprobara la actualización del margen de comercialización que les corresponde a las compañías que ofrecen la tarifa regulada (Precio de Venta al Pequeño Consumidor -PVPC-). Se trata de una subida mínima del 0,04%, lo que representa un repunte medio de unos dos céntimos al mes.

La medida llega con retraso, porque el sector esperaba desde el pasado mes de junio a que el Ministerio de Energía determinara cuál debería ser la nueva metodología para calcular ese importe que ganan por cada kilovatio/hora ofrecido. Lo hace después de que el Tribunal Supremo tumbara los cálculos oficiales que se hacían desde abril de 2014.

Además del incremento mensual que se aplicará a partir de ahora, las eléctricas también tendrán que refacturar los recibos emitidos desde hace 31 meses. Supondrá un coste total de 1,76 euros por consumidor, según calcula Energía. La actualización de las facturas emitidas desde hace más de dos años y medio afecta a unos 15 millones de usuarios, quienes recibirán una comunicación de su compañía informándoles de esta modificación. En cualquier caso, supondrá un desembolso superior a los 26 millones de euros.

Más retribución a la industria

El mismo día en el que el Consejo de Ministros aprobaba esta orden ministerial sobre el PVPC, Red Eléctrica informaba sobre el resultado de la subasta que desarrolla periódicamente para determinar la retribución que se les ofrece a las grandes industrias del país por suspender su actividad, en el caso de que el sistema demande energía en determinados momentos del año en los que no se pueda hacer frente a esa excepcionalidad.

La subasta se ha saldado con un coste de 525 millones, lo que supone un incremento superior al 4% con respecto a la misma operación que se formalizó hace un año. El servicio de interrumpibilidad -así es como se denomina al desacoplamiento de las plantas industriales- supone, de media, unos 0,002 euros por kilovatio/hora consumido en los hogares con precio regulado. A partir del 1 de enero, esta cifra se incrementará hasta cubrir los 22 millones que ha conseguido la industria. En anteriores subastas, compañías como Alcoa llegaron a amenazar con cerrar sus plantas en España por el elevado coste que le suponía el precio de la electricidad para ejercer su actividad ordinaria.

A estos dos factores que elevan algo más el precio de la luz se unirá dentro de pocas semanas otra resolución en la que el Gobierno debe decidir cómo sufragar los aproximadamente 500 millones de euros que el sistema debe reintegrar a las grandes compañías eléctricas. Aún se desconoce si esta cuantía se incorporará a las facturas o, en su caso, se recortará de los presupuestos.