Diario Sur

Isidro Fainé. :: j. lago /AFP
Isidro Fainé. :: j. lago /AFP

Gas Natural tiene que provisionar otros 214 millones de los impagos en Colombia

  • El Gobierno media ante el país latinoamericano para lograr un acuerdo entre ambas partes y que la intervención de la filial eléctrica sea «temporal»

A la espera de que el nuevo equipo gestor que ha tomado las riendas de Electrificadora del Caribe estabilice la situación financiera y operativa por la que pasa la compañía, a su principal propietario, Gas Natural Fenosa, aún le quedarían por provisionar unos 214 millones de euros como consecuencia de los impagos de facturas de sus clientes acumulados por la sociedad durante la última década.

A la vista de cómo evolucionaban los acontecimientos en los últimos meses, Gas Natural Fenosa ya había ido dotando importantes cantidades de dinero para hacer frente a una situación que pudiera volverse insostenible y perjudicara a su cuenta de resultados. En concreto, de los 1.259 millones que suponía el impacto de este fraude masivo hasta el pasado 30 de septiembre, la firma reconocía haber reservado aproximadamente el 83%, es decir, unos 1.044 millones. Sin embargo, aún quedarían por cubrir la diferencia hasta alcanzar el importe total.

En los nueve primeros meses del año, las pérdidas de la filial colombiana ascendían a 24 millones, frente al beneficio de 14 millones acumulado en el mismo periodo del ejercicio anterior.

La corporación ha cubierto sus espaldas para afrontar una posible quiebra y no dejarse por el camino los casi 1.300 millones en recibos sin cobrar, que impactarían directamente sobre sus beneficios consolidados. Desde la multinacional confían en una solución del conflicto que debería pasar, según afirman, por una modificación de la regulación. Y no se plantean ni perder ni vender esta participación.

Esperar a enero

Las autoridades colombianas se cuidaron mucho de evitar la expropiación de Electricaribe, una sociedad que ofrece suministro a 2,5 millones de usuarios al norte del país. Aunque la empresa considera que se trata de una situación excepcional que durará un tiempo, el Gobierno ha dado un paso al frente para interceder entre ambas partes y posibilitar que la toma de poder anunciada el martes sera solo «temporal», tal y como explicó ayer el Ministerio de Asuntos Exteriores.

La rápida participación del Ejecutivo español supone una medida de prevención para que la intervención del Gobierno colombiano sobre la eléctrica no se eternice. La pretensión pasa por que sea a partir del mes de enero cuando quede zanjado el conflicto, según fuentes cercanas a la negociación. El ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, explicó que confía en que se trate de una medida esporádica y que «al final se va alcanzar una solución que respete los intereses de las dos partes y beneficie tanto a la empresa como a los consumidores».

Dastis confirmó que su departamento está «haciendo las gestiones pertinentes para ese acercamiento». Además, defendió a la compañía de origen catalán al recordar que «ha estado trabajando durante mucho tiempo en Colombia en beneficio de la población de esa zona».

El punto de inflexión que provocó la decisión final de hacerse con la firma se produjo el pasado 10 de octubre. Fue hace un mes cuando Deloitte, auditor externo de Gas Natural Fenosa en Colombia, advirtió al representante de la empresa en el país, José García Sanleadro, del «claro riesgo» de inviabilidad asociado al desfase de caja que registraba la compañía.

Esa fue la principal causa por la que las autoridades colombianas decidieron actuar. Si ese déficit de caja en noviembre equivalía al 55% de los ingresos, en diciembre ya superaría el 100%. Entre los dos meses, habría acumulado más de 320 millones de euros, que habrían llevado a la firma a la suspensión de pagos, o quiebra técnica.

Desde que Colombia anunció su intervención, el pasado martes, las acciones de Gas Natural no han sufrido ningún revés, al acumular una subida del 1,7% en dos sesiones.