Diario Sur

La Comisión pide elevar el estímulo fiscal hasta los 50.000 millones

Aquí el relato. Más que las cifras, es lo realmente relevante. «La Comisión recomienda una política presupuestaria positiva para apoyar la recuperación y complementar la política monetaria del BCE, que no debería cargar solo con todo. Cada Estado miembro debe hacer su parte: los que puedan permitírselo necesitan invertir más, mientras que los que tienen un menor margen de maniobra presupuestaria tienen que seguir adelante con las reformas y la consolidación presupuestaria favorable al crecimiento». En época de turbulencias e incertidumbres, el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, aprovechó el primer Colegio de Comisarios tras la victoria de Donald Trump para lanzar un mensaje antiausteridad de dudoso impacto económico, pero de indudable valor político. «Por primera vez», el Ejecutivo comunitario aprobó una comunicación en la que defiende una posición fiscal positiva de hasta el 0,5% del PIB de la Eurozona: unos 50.000 millones. Ya estaba previsto que fuese del 0,2% en 2017, lo que cifra el impacto en algo más de 30.000.

Lo que viene a decir Bruselas es lo que lleva asegurando desde hace tiempo, es decir, que los países con margen para subir salarios, invertir y endeudarse lo hagan con alegría. No mencionaron el nombre de Alemania pero el mensaje bien podía estar escrito en alemán, aunque también en holandés. Por contra, la comunicación dice que los países incumplidores deben limitarse a seguir las reglas y no desviarse aún más. Entre ellos, España, Italia y Francia. Todo depende de Berlín, pero Alemania tiene elecciones en 2017, así que nadie espere grandes cosas. Según Bruselas, el objetivo de esta expansión «moderada» es apuntalar la recuperación económica que no acaba de despegar (la zona euro avanzó un 0,3% en el tercer trimesre) y apoyar la política monetaria expansiva del BCE.